Los príncipes solo viven en los cuentos
de

Los príncipes solo vienen en los cuentos de Isabel Keats es una novela coral que nos sumerge en la vida de cuatro personas: Bibi, secretaria, eternamente enamorada de su jefe; Gonzalo, el jefe, con la vida sentimental de una ameba; Rolo, el chulapo, hecho a sí mismo, propietario de una cadena de gimnasios; y Taty, la pija, dependiente de la buena voluntad de su padre. Esto, a grandes rasgos. No todo se queda ahí. Eso sí, como podéis imaginar, se enamoran. Afortunadamente, no todos de todos.

Secuestrada
de

Empecé a leer Secuestrada de Anna Zaires por curiosidad. Ya sé que va a sonar muy raro, pero siempre me ha llamado un poco la atención todo ese asunto del secuestro como detonante traumático de una historia de amor. No penséis mal de mí, que hemos leído cosas peores (como hermanos que se lían o señoras que se acuestan con señores pensando en su esposo muerto). Cuando me refiero a este tema, no me refiero a que te secuestre Marianico El Corto o Torrente, ni siquiera José Coronado, me refiero a que lo haga David Gandy, preferiblemente con el slip blanco que lleva en el anuncio de Dolce & Gabbana. Vamos, un secuestrador buenorro, que no te toca ni un pelo, y que se enamora de ti locamente. Algo así como una versión ampliada de Siete novias para siete hermanos. Por eso empecé con Secuestrada, que, como su propio nombre indica, va precisamente de eso.

La luz que perdimos
de

Cuando me decidí a leer La luz que perdimos de Jill Santopolo estaba verdaderamente confundida. A la novela la comparaban con Siempre el mismo día de David Nicholls y Yo antes de ti de Jojo Moyes, y, si me seguís, sabréis que, en su momento, valoré a cada uno de estos libros de manera bastante desigual.

Cuando es real
de

Cuando es real es un libro que, como ya sabía, engancha mogollón; te lo terminas fácilmente en un día de intensa lectura. Me ha recordado a un libro que yo critiqué hasta la saciedad (Flower. Un amor intenso), con la grandísima salvedad de que este libro no me ha parecido tan absurdamente malo.

El vuelo de Lena
de

Como sabéis, tenía muchas ganas de leer el nuevo libro de Sara Ballarín: “El vuelo de Lena”. De hecho, aparecía en mi selección de libros para este verano. Su anterior novela, Contigo en el mundo, me sorprendió muy gratamente, fue ganándome poco a poco y, al terminarla, reconocí que me conquistó. Me gustó mucho su forma de escribir y la originalidad de sus personajes que, a pesar de ser muy normales, tenían una coherencia y una sensibilidad difícil de encontrar en novelas de este género.

Backstage lovestory
de

Llegué a “Backstage lovestory” de Robin Scoresby, después de recorrerme (una vez más) la sección de libros baratunos de Amazon. ¿Qué me llamó la atención? Por supuesto todo eso del affaire entre actriz y director… ya sabéis que me pirran las historias sobre amores prohibidos y en secreto.

Alexa entre las olas
de

Hace algunos días, cuando os hablaba de los 5 libros que meteré en la maleta este verano, os comenté mis ganas de leer el nuevo libro de Ana Cantarero: “Alexa entre las olas”. Su primera novela, la historia de amor entre un cantante de rock y una chica un poco pija, me gustó mucho. Miss zapatos de lujo me pareció una novela honesta, original y muy adictiva, por lo que estaba totalmente claro que la leería sí o lo siguiente que publicara. Además, en honor a su portada y su título, no vi mejor momento para leerla que las vacaciones (¡sí! ¡estoy de vacaciones!)

El bosque sabe tu nombre
de

Empecé a leer El bosque sabe tu nombre de Alaitz Leceaga con muchísimas ganas. Ya se que siempre os digo lo mismo al empezar las reseñas, pero, qué queréis, cuando me pongo con un libro lo hago porque pienso que me va a gustar. ¿Qué digo gustar? Pienso que me va a chiflar, aunque, en el mayor de los casos, ya sabéis que es otro el resultado. Y es que, como otros muchos que han pasado por mis manos, el debut literario de Alaitz Leceaga tenía elementos que podrían gustarme muy mucho. Un secreto oculto en lo más profundo del bosque. Una mansión azotada por las olas. Dos hermanas enfrentadas. Un linaje de mujeres con un don extraordinario. La verdad es que tenía un agradable olorcillo a novela gótica que me encandiló totalmente.

Bilogía Canciones y Recuerdos
de

“Recuerdos y Canciones” de Elísabet Benavent es una bilogía muy correcta y con grandes aciertos. Desde mi punto de vista, muy complicada de criticar. A medida que iba leyendo, en mi marcador de aciertos, iba anotando aspectos que me gustaban (mucho): como que fueran dos libros, como que hubiera vuelto a lo básico, como que la protagonista y sus amigas me cayeran bien, como que no hubiera una relación sexual cada cuatro párrafos, ni se repitiera todo hasta la saciedad. De hecho, pensaba que parecía como si la autora hubiera pasado alguna que otra vez por este blog y hubiera leído mis críticas.

Bajo cielos lejanos
de

En Bajo cielos lejanos, Sara Lark nos introduce en la vida de Stephanie, una periodista alemana, de pasado misterioso, que viaja a Nueva Zelanda para escribir un reportaje. Como podréis imaginar, ese viaje también la marcará íntimamente, y le hará resolver un gran conflicto de su infancia.