Secuestrada
de

Empecé a leer Secuestrada de Anna Zaires por curiosidad. Ya sé que va a sonar muy raro, pero siempre me ha llamado un poco la atención todo ese asunto del secuestro como detonante traumático de una historia de amor. No penséis mal de mí, que hemos leído cosas peores (como hermanos que se lían o señoras que se acuestan con señores pensando en su esposo muerto). Cuando me refiero a este tema, no me refiero a que te secuestre Marianico El Corto o Torrente, ni siquiera José Coronado, me refiero a que lo haga David Gandy, preferiblemente con el slip blanco que lleva en el anuncio de Dolce & Gabbana. Vamos, un secuestrador buenorro, que no te toca ni un pelo, y que se enamora de ti locamente. Algo así como una versión ampliada de Siete novias para siete hermanos. Por eso empecé con Secuestrada, que, como su propio nombre indica, va precisamente de eso.

Juego de mentiras
de

Hace algunas semanas, en la lista de 5 libros que meteré en la maleta este verano, os comentaba que tenía pendiente leer lo nuevo de Ruth Ware: Juego de mentiras. Si me seguís, sabréis que, desde que leí En un bosque muy oscuro, me he convertido en casi una incondicional de la autora, a pesar de que no me considero excesivamente fan de las novelas de misterio.

Cartas a una extraña
de

Cartas a una extraña de Mercedes Pinto Maldonado es un libro que cayó en mis manos por cosas del azar. Aunque el batiburrillo de géneros que se tocan en este blog pueda decir lo contrario, lo cierto es que muy raras veces leo algo al tuntún. Normalmente, siempre existe una causa, una excusa (por muy débil que esta sea) para elegir o desdeñar un libro.

Cuando es real
de

Cuando es real es un libro que, como ya sabía, engancha mogollón; te lo terminas fácilmente en un día de intensa lectura. Me ha recordado a un libro que yo critiqué hasta la saciedad (Flower. Un amor intenso), con la grandísima salvedad de que este libro no me ha parecido tan absurdamente malo.

El vuelo de Lena
de

Como sabéis, tenía muchas ganas de leer el nuevo libro de Sara Ballarín: “El vuelo de Lena”. De hecho, aparecía en mi selección de libros para este verano. Su anterior novela, Contigo en el mundo, me sorprendió muy gratamente, fue ganándome poco a poco y, al terminarla, reconocí que me conquistó. Me gustó mucho su forma de escribir y la originalidad de sus personajes que, a pesar de ser muy normales, tenían una coherencia y una sensibilidad difícil de encontrar en novelas de este género.

El verano antes de la guerra
de

El verano antes de la guerra de Helen Simonson era un libro que venía precedido por excelentes críticas — «Memorable», «Cada una de sus páginas es un placer y una sorpresa», … — además de por la fama de la anterior novela de la autora — El mayor Pettigrew se enamora —, que cautivó a lectores y a críticos, siendo publicada en más de veintiún países.

Backstage lovestory
de

Llegué a “Backstage lovestory” de Robin Scoresby, después de recorrerme (una vez más) la sección de libros baratunos de Amazon. ¿Qué me llamó la atención? Por supuesto todo eso del affaire entre actriz y director… ya sabéis que me pirran las historias sobre amores prohibidos y en secreto.

Alexa entre las olas
de

Hace algunos días, cuando os hablaba de los 5 libros que meteré en la maleta este verano, os comenté mis ganas de leer el nuevo libro de Ana Cantarero: “Alexa entre las olas”. Su primera novela, la historia de amor entre un cantante de rock y una chica un poco pija, me gustó mucho. Miss zapatos de lujo me pareció una novela honesta, original y muy adictiva, por lo que estaba totalmente claro que la leería sí o lo siguiente que publicara. Además, en honor a su portada y su título, no vi mejor momento para leerla que las vacaciones (¡sí! ¡estoy de vacaciones!)

El bosque sabe tu nombre
de

Empecé a leer El bosque sabe tu nombre de Alaitz Leceaga con muchísimas ganas. Ya se que siempre os digo lo mismo al empezar las reseñas, pero, qué queréis, cuando me pongo con un libro lo hago porque pienso que me va a gustar. ¿Qué digo gustar? Pienso que me va a chiflar, aunque, en el mayor de los casos, ya sabéis que es otro el resultado. Y es que, como otros muchos que han pasado por mis manos, el debut literario de Alaitz Leceaga tenía elementos que podrían gustarme muy mucho. Un secreto oculto en lo más profundo del bosque. Una mansión azotada por las olas. Dos hermanas enfrentadas. Un linaje de mujeres con un don extraordinario. La verdad es que tenía un agradable olorcillo a novela gótica que me encandiló totalmente.

Tocar las estrellas
de

Empecé “Tocar las estrellas” con auténticas ganas. Últimamente todas las historias de amor me parecen iguales; ninguna consigue llamarme realmente la atención ni engancharme. Sin embargo, la sinopsis de esta (primera) novela de Katie Khan auguraba una de las originales: una distopía que situaba a los protagonistas en la mismísima infinitud del universo, una decisión trágica… Coincidiréis que, ante todo, sonaba bastante interesante, ¿verdad?