Cuando es real
de

Cuando es real es un libro que, como ya sabía, engancha mogollón; te lo terminas fácilmente en un día de intensa lectura. Me ha recordado a un libro que yo critiqué hasta la saciedad (Flower. Un amor intenso), con la grandísima salvedad de que este libro no me ha parecido tan absurdamente malo.

El vuelo de Lena
de

Como sabéis, tenía muchas ganas de leer el nuevo libro de Sara Ballarín: “El vuelo de Lena”. De hecho, aparecía en mi selección de libros para este verano. Su anterior novela, Contigo en el mundo, me sorprendió muy gratamente, fue ganándome poco a poco y, al terminarla, reconocí que me conquistó. Me gustó mucho su forma de escribir y la originalidad de sus personajes que, a pesar de ser muy normales, tenían una coherencia y una sensibilidad difícil de encontrar en novelas de este género.

El día que dejó de nevar en Alaska
de

Desde que terminé “Sigue lloviendo”, tenía como una especie de asignatura pendiente eso de leer algún que otro libro de Alice Kellen. Por eso, cuando descubrí que había sacado nueva novela, “El día que dejó de nevar en Alaska”, y que las críticas, una vez más, eran inmejorables, decidí que había llegado el momento de darle una nueva oportunidad a la autora.

Amor en verso
de

Como seguro que sabéis, me gustan bastante los libros de Colleen Hoover. “Amor en verso· era mi gran asignatura pendiente. Era el único de sus libros publicados en español que me quedaba por leer.