El arte de romperlo todo
de

Empecé a leer «El arte de romperlo todo» de Mónica Vázquez (a.k.a. @ElectricNana) con un poco de suspicacia. Sí, ya sé que pensáis que soy increíblemente exagerada; que, a veces, cuando abordo un libro, parece más que voy a la guerra que a sentarme tranquilamente a leerlo… Está bien, aceptamos pulpo como animal de compañía… Pero, de verdad, no os miento al decir que iba con pies de plomo en esta ocasión.

Contigo en el mundo
de

Cuando tuve en mis manos el nuevo libro de Sara Ballarín, Contigo en el mundo, y, sobre todo, cuando lo abrí y leí el primer párrafo, mi primera sensación fue que no me iba a gustar. Empezaba bien la cosa, ¿eh? También había algo más: hace algún tiempo le di varias oportunidades a su primer libro, El cuaderno de Paula, y reconozco que no puede con él.

Las chicas
de

«Las chicas» de Emma Cline, es una novela que se basa en los hechos que cometieron los integrantes de la Familia Manson, a finales de los años 60, aunque va a mucho más allá de todo aquello. Yo la definiría como el retrato pormenorizado de la juventud y, sobre todo, de la mujer, de la mujer de entonces y de la mujer de ahora, y de las escandalosas y vergonzantes similitudes entre ambas.

Miss zapatos de lujo
de

«Miss zapatos de lujo» de Ana Canterero no es que sea un hito en la historia de la literatura, ni siquiera de la chick-lit, sin embargo, opino que es una novela honesta, que está bien escrita, que engancha, que no se va por las ramas, que no decae hasta el final y que no tiene a una protagonista tarada a la que quieres matar. Y, a estas alturas de la película, todo esto se valora…

Tal vez mañana
de

Tal vez mañana es una novela muy dulce. Tal como me pasó con la anterior novela que leí de Colleen Hoover, aunque se trata también de una historia para jóvenes adultos, tienes la sensación de que podría ser un libro que le gustaría a cualquier persona de cualquier edad. Los personajes apenas se besan, no hay sexo entre ellos, pero es tal la carga sexual, el nivel de enganche que experimentas, que tampoco es algo que llegues a echar manifiestamente de menos. A ver, que ya tenemos unas edades y, muchas veces, las novelas que no pasan del piquito en los labios se vuelven desesperantes. Pero, en el caso de Tal vez mañana, este comportamiento está más que justificado.

La chica de Pablo
de

Cuando leí la sinopsis de La chica de Pablo de Naiara Domínguez, no sabía que era una novela fanfic y que el protagonista era Pablo Alborán. Si lo hubiera sabido, no lo hubiera leído ni loca. Por un lado, la fanfic genera en mí sentimientos contradictorios. En lo concerniente a personajes literarios puedo llegar a entenderla e, incluso, a valorarla. Cuando se trata de personajes reales… me parece bastante raro y, desde luego, algo muy encaminado a un tipo de público muy concreto: las fans.

Las ventajas de ser un marginado
de

Por si todavía no lo supiérais, hago caso a vuestras recomendaciones. Es verdad que algunas me llaman más la atención que otras, pero todas todas todas las tengo en cuenta, y como muestra un botón. Hace algunos días, la amiga Soff, que había leído FanGirl y gran parte de los libros de Rainbow Rowell, me […]