Por si todavía no lo supiérais, hago caso a vuestras recomendaciones. Es verdad que algunas me llaman más la atención que otras, pero todas todas todas las tengo en cuenta, y como muestra un botón.

Hace algunos días, la amiga Soff, que había leído FanGirl y gran parte de los libros de Rainbow Rowell, me recomendaba Las ventajas de ser un marginado de Stephen Chbosky. Un libro que, sinceramente, no hubiera pensado leer si sólo hubiera tenido en cuenta la portada y el título. De primeras, parecía el típico libro juvenil basado en una película, o lo que es peor, ¡de una serie de televisión!

Menos mal que leí algunas críticas y que estas me convencieron. Una chica decía que se había decidido a leer el libro porque, en su adaptación cinematográfica, participaba Emma Watson, de la que ella se declaraba gran fan. Aquí, el libro ganó varios puntos… Siempre querré ver una película en la que salga Hermione Granger (lo siento, Emma, siempre serás ella en mi corazón) y, si la voy a ver, ¿qué mejor que leer antes el libro?

Por otro lado, muchos comentaban que, aunque se trataba de un libro juvenil, ahondaba en una de esas historias universales que todo el mundo (tenga la edad que tenga) puede o debería leer. ¡Un punto más! Me sentía incapaz de abordar, de nuevo, la típica novela de quinceañeros…

Y el comentario que me mató fue el de un chico que dijo lo siguiente:

Y mira que me lo habían recomendado, pero nunca me había parado a intentar leerlo. Ahora, al hacerlo, descubro una pequeña joya. Literatura adolescente, quizás, pero del tipo de adolescente que me hubiera gustado a mí ser. Lleno de referencias musicales y literarias. Un completo Must.

Desde luego, lo que nunca podría haber podido imaginar es que el adolescente en cuestión se pareciera tanto a mí; no tanto en lo perturbado, como en el rollo sensiblero y empático. Supongo que es uno de los motivos por lo que tanto me ha gustado el libro.

Tal como decían las críticas, Las ventajas de ser un marginado es una novela que, aunque juvenil, puede ser leída por cualquier tipo de público. Desde mi punto de vista, una novela muy en la línea de Alta Fidelidad de Nick Hornby o de la película Casi Famosos de Cameron Crowe. Es decir, se tocan temas como el paso de la niñez a la adolescencia, el primer amor, el qué se quiere ser de mayor… y la música como hilo conductor del proceso.

Todo ello, sintetizado en la figura de Charlie, un ser tan introvertido, hipersensible e empático, que llega a rozar lo patológico. Una persona que, aparentemente, vive en una nube, en una especie de realidad amortiguada, donde el actuar queda relegado, y donde pensar, y ahondar en los sentimientos y en los actos de las personas es lo realmente importante. Las ventajas de ser un marginado es la historia de un parto; un parto en el que Charlie saldrá de su burbuja para vivir completamente su vida.

El libro es una maravilla, una joyita, un must… Engancha muchísimo y, aunque no es muy dramático, es una de esas novelas con una sensibilidad especial que te hacen suspirar de emoción cada vez que terminas un capítulo. Una lectura preciosa, que no os podéis perder.