Por la descripición del libro, muchos pensaréis que “Un grito de amor desde el centro del mundo”, es una novela más de adolescentes, sólo que desarrollada en japón y por una mente japonesa. Pues no. Soy de la opinión de que, en bastantes cuestiones, el público es sabio, por lo que, al comprar este libro, debo admitir, me fié de la gran repercusión que presidía a este desconocido autor. (También fue porque me pirra Japón)

No me decepcionó para nada. Es muy fácil de leer, predecible a posta, con bellas descripciones y escenarios, con cientos de situaciones inolvidables… El libro nos habla de una historia de amor, de una historia de amor puro y muy triste (demasiado). Si tiendes a la melancolía, no lo leas… a mí me dejó varios días trastornada, suspirando por las esquinas.

Supongo que Katayama nos enseña que, a pesar de lo que nos muestra, día a día, el cine o la caja tonta, el amor no siempre es perfecto y definitivo. Muchas veces, duele y no dura eternamente, pero, aún así, nunca deja de ser bello e inolvidable. Su libro comienza con una sentencia de adiós en el horizonte. Sin embargo, aunque queramos, no nos paramos ahí, nos sumergimos de lleno en el libro y, al final, al terminar de leerlo con el corazón en un puño, concluimos que, como para sus protagonistas, todo ha merecido la pena.

Totalmente recomendable.

Downloads: [http://www.alfaguara.santillana.es/upload/primeraspaginas/978-84-204-7265-2.pdf] – Primer capítulo.