Debo de ser la persona más extraña del planeta, la más rarita sin duda, pero tengo que admitir, después de un mes (casi) con la tercera parte de Millenium para arriba y para abajo, que  “La reina en el palacio de las corrientes de aireno me ha gustado nada. Ea, así, sin paños calientes. ¿Que por qué? Si dividiéramos el libro en tres partes iguales, sólo salvaría de la quema la última de ellas (¡y eso que es el final de una saga incompleta!). ¿Qué queréis que os diga? No me ha gustado.

Tengo que decir que las otras entregas de Millenium me han durado entre las manos, días y, a veces, horas… las recuerdo como lecturas altamente adictivas, que invadían tu tiempo y espacio y no te dejaban pensar en otra cosa. Desde el principio, con “La reina en el…“, sabía que mi experiencia con ella sería totalmente distinta. Razonaré mis puntos en contra. (Atención: SPOILERS)

Creo que para un sueco tiene que ser de vital importancia que en su Constitución y en su ordenamiento no figure la existencia de un Tribunal Constitucional. Supongo que es fundamental que en el libro se explique este hecho para argumentar la trama final, no obstante… ¿es necesario dedicarle tanto tiempo? ¿es necesario dedicar tanto tiempo al organigrama de la Sapö? ¿es necesario que aparezca tanto la novieta de Kalle Blomkvist? No lo sé. Por momentos, el libro se me ha hecho totalmente tedioso, un aburrimiento total… Mi filosofía es que si un libro no te entretiene, no te engancha lo suficiente, no te convence, es mejor dejarlo para otro momento o para siempre. A pesar de todo esto, he de decir que, en mejores circunstancias, he dejado a medias (y enviado directamente al ostracismo) mejores libros que este. No obstante, por respeto a los dos impresionantes libros anteriores, me obligué a mí misma a terminarlo. Gracias a dios, el final es medianamente decente y un poco entretenido, sin embargo, cuando lo terminé, parecía que me habían quitado una losa de encima.

¿Cuál es el problema? Creo que todo se debe a que en “La reina en el…” no se le da demasiada importancia a Lisbert Salander. Y no es que se le de un protagonismo excesivo a Kalle Blomkvist, es que lo toman personajes nuevos que no me despiertan niguna simpatía… Es como la chica culturista, policía, que se acuesta con Kalle… ¿hay un personaje peor? ¿soy la única persona en el planeta que la odia? Por otro lado, y de esto no tiene culpa nadie, es la cantidad de personajes nuevos que aparecen y de los cuales, aún hoy, no me acuerdo de sus nombres. Quedaré como una idiota, pero me cuesta sobre manera quedarme con los nombres suecos, hasta el punto que, durante un tiempo, pensé que uno de los personajes que aparecían (el jefe de la chica culturista creo) era una mujer!! No saber de quién se está hablando es sumamente cansino…

Supongo que si me gustó tanto el segundo libro fue, sin duda, porque Lisbeth (que magnífico personaje!!!) era la protagonista indiscutible del cotarro… disfrutaba y disfruto con su punto de vista tan radical y libre. Por eso mismo, me ha gustado tan poco el tercero… ¿Cómo puede estar un personaje como Lisbeth Salander más de medio libro postrado en una cama de hospital? ¿Estamos locos?

(Atención: FIN SPOILERS!!!)

En fin, no lo recomiendo, aunque es fundamental leerlo si te gustó Millenium 1 y Millenium 2… Por muy malo que sea no vas a dejar la trilogía inconclusa… No obstante, si queréis escuchar una crítica bastante más constructiva, os invito a que os paséis por Over de Booking, el blog de Reparito, y leáis su reseña.

PD: Por cierto, ¿quién es la Reina en el palacio de las corrientes aire? ¿Erika Berger?