Una vez, en algún foro de internet, en busca de nuevos libros para leer que realmente engancharan, me topé con la saga de “Canción de Hielo y Fuego”. Recuerdo, como si lo hubiera leído ayer, uno de los cientos de mensajes que allí se daban cita y que se me clavó en el cerebro: “Se aconseja no leer estos libros hasta que la saga esté completa (todavía quedan al menos tres libros para que se empiece a vislumbrar un final), porque enganchan tremendamente y la espera es muy difícil”. Como digo, el comentario me impactó… apunté el libro en mi listita y ahí se quedó, hasta que hace unos meses rescaté el primer volumen de uno de los anaqueles de la Fnac. Los libros son caros (y eso que no me he comprado la edición de lujo!) y quise sopesar el primero, para luego decidir si comprar los demás (son 4 los volúmenes publicados).

Justo ayer terminé de leerme “Juego de Tronos”, la palpitante primera parte de “Canción de Hielo y Fuego”. ¿Qué puedo decir? ¡Acabo de venir de la Fnac de comprarme los siguientes volúmenes! ¡Me ha encantado! ¿Cómo podría definirlo? Es una mezcla prodigiosa entre “Los Pilares de la Tierra” y cualquier relato de fantasía que os imaginéis… el “Señor de los Anillos“, por ejemplo. No quiere decir que en “Canción de Hielo y Fuego” se construya una catedral y existan elfos y enanos. NO. Podría decirse que es un mundo fantástico, sin mucha magia,  muy parecido a la edad media, pero muy complicado. Se teje, en torno a él, miles de telarañas: conspiraciones, pasiones, poder, muchas intrigas… Una mezcla asombrosa que te tiene en vilo… Es como jugar al ajedrez; muchas veces me sorprendo en la cama, antes de coger el primer sueño, intentando pensar que pasará, cómo actuará tal personaje, como lo hará aquel… y hasta sueño con ellos!

El segundo y tercer libro (dividido en dos tomos) no tienen desperdicio y siguen en la línea de “Choque de Reyes” (el primero de los libros). En el cuarto, la trama decae un poco pero, sin duda, no llega a robarte las ganas de poder leer el próximo libro (inédito) que se hace de rogar.

Estaremos al tanto…