Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddars Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark desempeñará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida… y la de los suyos. En un mundo cuyas estaciones duran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombrios y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapa en sus fauces a los personajes… y al lector.

juegodetronos2ogUna vez, en algún foro de internet, en busca de nuevos libros para leer que realmente engancharan, me topé con la saga de “Canción de Hielo y Fuego”. Recuerdo, como si lo hubiera leído ayer, uno de los cientos de mensajes que allí se daban cita y que se me clavó en el cerebro: “Se aconseja no leer estos libros hasta que la saga esté completa (todavía quedan al menos tres libros para que se empiece a vislumbrar un final), porque enganchan tremendamente y la espera es muy difícil”. Como digo, el comentario me impactó… apunté el libro en mi listita y ahí se quedó, hasta que hace unos meses rescaté el primer volumen de uno de los anaqueles de la Fnac. Los libros son caros (y eso que no me he comprado la edición de lujo!) y quise sopesar el primero, para luego decidir si comprar los demás (son 4 los volúmenes publicados).

Justo ayer terminé de leerme “Juego de Tronos”, la palpitante primera parte de “Canción de Hielo y Fuego”. ¿Qué puedo decir? ¡Acabo de venir de la Fnac de comprarme los siguientes volúmenes! ¡Me ha encantado! ¿Cómo podría definirlo? Es una mezcla prodigiosa entre “Los Pilares de la Tierra” y cualquier relato de fantasía que os imaginéis… el “Señor de los Anillos“, por ejemplo. No quiere decir que en “Canción de Hielo y Fuego” se construya una catedral y existan elfos y enanos. NO. Podría decirse que es un mundo fantástico, sin mucha magia,  muy parecido a la edad media, pero muy complicado. Se teje, en torno a él, miles de telarañas: conspiraciones, pasiones, poder, muchas intrigas… Una mezcla asombrosa que te tiene en vilo… Es como jugar al ajedrez; muchas veces me sorprendo en la cama, antes de coger el primer sueño, intentando pensar que pasará, cómo actuará tal personaje, como lo hará aquel… y hasta sueño con ellos!

Es totalmente recomendable, ya os contaré qué tal van los demás.