Los príncipes solo viven en los cuentos
de

Los príncipes solo vienen en los cuentos de Isabel Keats es una novela coral que nos sumerge en la vida de cuatro personas: Bibi, secretaria, eternamente enamorada de su jefe; Gonzalo, el jefe, con la vida sentimental de una ameba; Rolo, el chulapo, hecho a sí mismo, propietario de una cadena de gimnasios; y Taty, la pija, dependiente de la buena voluntad de su padre. Esto, a grandes rasgos. No todo se queda ahí. Eso sí, como podéis imaginar, se enamoran. Afortunadamente, no todos de todos.

Backstage lovestory
de

Llegué a «Backstage lovestory» de Robin Scoresby, después de recorrerme (una vez más) la sección de libros baratunos de Amazon. ¿Qué me llamó la atención? Por supuesto todo eso del affaire entre actriz y director… ya sabéis que me pirran las historias sobre amores prohibidos y en secreto.

Bilogía Canciones y Recuerdos
de

«Canciones y Recuerdos» de Elísabet Benavent es una bilogía muy correcta y con grandes aciertos. Desde mi punto de vista, muy complicada de criticar. A medida que iba leyendo, en mi marcador de aciertos, iba anotando aspectos que me gustaban (mucho): como que fueran dos libros, como que hubiera vuelto a lo básico, como que la protagonista y sus amigas me cayeran bien, como que no hubiera una relación sexual cada cuatro párrafos, ni se repitiera todo hasta la saciedad. De hecho, pensaba que parecía como si la autora hubiera pasado alguna que otra vez por este blog y hubiera leído mis críticas.

Trilogía Corazón
de

Ahora que estamos en verano, y encima con estos calores, no hay nada más apetecible que un buen helado. Supongo que algo por el estilo han tenido que pensar en Grijalbo para idear estas maravillosas y coloridas portadas que hacen tan atractivos a los libros que componen la Trilogía Corazón de Elena Montagud. Tanto por su estética como por su propia distribución escalonada a lo largo de la temporada estival, las novelas parecen especialmente concebidas por y para el verano.

Contigo en el mundo
de

Cuando tuve en mis manos el nuevo libro de Sara Ballarín, Contigo en el mundo, y, sobre todo, cuando lo abrí y leí el primer párrafo, mi primera sensación fue que no me iba a gustar. Empezaba bien la cosa, ¿eh? También había algo más: hace algún tiempo le di varias oportunidades a su primer libro, El cuaderno de Paula, y reconozco que no puede con él.

El aire que respira
de

El aire que respira de Brittainy C. Cherry es el primer libro de la Serie de los Elementos y, según parece, la novela romántica revelación en Estados Unidos. En fin… Yo empecé a leerla, evidentemente, por las buenas críticas, pero también porque eran muchas las personas que manifestaban que la novela le había producido rechazo y atracción a partes iguales. Ya sabéis que el morbo es algo difícil de vencer, por lo que me fui directamente a por ella. ¿Qué esperaba encontrar? Pues supongo que algo del estilo a Prohibido de Tabitha Suzuma, una novela que engancha muchísimo y que da, de vez en cuando, un poco de repelús.

El mar de la tranquilidad
de

Empecé a leer El mar de la tranquilidad de Katja Millay por las buenas críticas, la verdad. Que si era un libro único, que si los personajes eran diferentes, que si era una historia muy dulce y emotiva. Ya sabéis que mis opiniones, la mayor parte de las veces, difieren bastante de las del resto del personal. De hecho, este blog se ha convertido en una especie de remanso de compresión para personas que leen libros y cuya opinión acerca de estos no coincide con la de la mayoría… ¡Dios bendiga a los diferentes!