¿Os he dicho alguna vez que me encanta Marian Keyes? Probablemente, no. Este es el segundo libro que leo de ella (el primero fue “Shushi para principiantes”) no obstante, desde la primera ocasión que pude leer algo de esta escritora irlandesa, estuve totalmente segura de que lo nuestro había sido amor a primera vista.

“¿Hay alguien ahí fuera?” es un libro que guardaba para ocasiones especiales. Sin duda, era un lectura que sabía que me engancharía sin remedio y, tras el poco éxito que ha tenido en mí “Ensayo sobre la ceguera”, y mi desesperanzado estado de ánimo, he de decir que era lo único que me apetecía leer. Lo he acabado en sólo dos días y, ¿qué queréis que os diga? ¿Es posible que me encuentre un poco mejor?

Las de Marian Keyes son novelas románticas (para qué negarlo) pero muy alejadas del tópico, -para entendernos, muy distantes de una novela de Corin Tellado-. En ellas hay amor -claro-, dulzura, superación y mucho humor. Sin ir más lejos, con “¿Hay alguien ahí fuera?” me he desternillado. Los diálogos son geniales y los personajes son tan excéntricos y fuera de lo común que te lo pasas pipa con ellos. También lloras un poco. Con sus nada convencionales historias descubres que, en esta vida, hay personas normales que sufren, que tienen trabajos de mierda, que malviven, pero que se superan, que vuelven a retomar los hilos de su vida y que, al final, son felices.

No quiero decir mucho del libro… Es imposible explicarlo sin revelar datos de la trama. Lo que sí diré es que “¿Hay alguien ahí fuera?” se engloba dentro de los libros que Marian Keyes dedica a las vidas de las Hermanas Walsh. Según parece, la familia Walsh, puramente irlandesa, se compone de 5 hermanas. En diferentes libros, Keyes nos sumerge en las historias de cada una… en este libro nos habla de Anna Walsh, una treintañera -de pasado hippy- dispuesta a cambiar su vida.

Totalmente aconsejable… y si estás baja de ánimo… MÁS!!