Las ganas de leer una novela pueden llegarte en cualquier momento o lugar - . A mí me suelen rondar mientras hago la compra de la quincena en el hiper. Su mesa de libros más vendidos suele ser una auténtica inspiración para mi, aunque presumo que solo tiene éxito en lo que a mi respecta. Nunca hay nadie a su alrededor hojeando sus ejemplares, y la verdad es que siempre pienso: ¿se compran novelas en un hipermercado? A veces, me parece que esos ejemplares son los mismos que se utilizan en los decorados de las películas para crear ambientación, y que están ahí simplemente para mí, para sugerirme mi próxima lectura.

Últimamente, siempre que pasaba por mi mesa de superventas, me encontraba con la inquietante portada de Tú te vas, tú te quedas de M. J. Arlidge, ¡y os juro que me miraba fijamente desde detrás de sus letras rojas y brillantes! Me informé. Vi que se trataba de novela negra, lo que no me convenció demasiado. Luego averigüé que era un auténtico bestseller en el Reino Unido, lo que lo mejoró, aunque no del todo. Y, por último, descubrí que se trataba de la primera entrega de una saga que protagonizaba una nueva adalid de lo policíaco llamada Helen Grace, lo que propició que, finalmente, me decidiera a leerlo. Por lo que había deducido en mi profunda investigación lectora, lo que tenía en mente y esperaba encontrarme, era una increíble novela con una protagonista del estilo de Amaia Salazar, con un poco de Lisbeth Salander y con una trama digna de La verdad sobre el caso Harry Quebert. Sí, iba con las expectativas un poco altas, para qué negarlo, y, como sabéis, es algo que, definitivamente, no presagia nada bueno.

Desde mi punto de vista -una lectora que desde luego no es experta en novela negra o policíaca- Tú te vas, tú te quedas ha sido un tanto decepcionante. Yo que, como no experta, no soy capaz de quedarme con los pequeños detalles que pueden diferenciar a M. J. Arlidge de cualquier otro autor del género, cuando me encuentro ante una novela policiaca solo espero que me sorprenda mucho y que me tenga intrigada hasta el final - . Y la verdad es que Tú te vas, tú te quedas no destaca en ninguno de estos aspectos. Lo intenta, pero se queda en algo bastante destemplado; como un café solo aguado.

No sorprende porque parte de una idea que ya se ha usado en el pasado y sobre la que se han hecho hasta secuelas (nada más ni menos que seis). Hablo de la serie cinematográfica Saw que la Wikipedia define de la siguiente forma:

“Saw es una franquicia de medios de terror distribuida por Lions Gate Entertainment que cuenta actualmente con siete películas, la última estrenada en 3D en octubre de 2010, así como en otros formatos. La trama de la saga gira en torno a John Kramer, también conocido como “Jigsaw”, presentado de manera breve en Saw y más detalladamente en Saw II, quien, más que matar a sus víctimas las atrapa en situaciones que él denomina “juegos” o “pruebas” para comprobar la voluntad de vivir de sus víctimas a través de todo tipo de torturas físicas y psicológicas.”

A ver, recurrir a una idea que ha sido usada con anterioridad, y además con cierto éxito, es un arma de doble filo: si se han hecho siete películas en torno a ese planteamiento, está claro que es algo que gusta, pero pierdes muchísimo en cuanto a originalidad. A ver, la trama de esta primera novela de la inspectora Helen Grace no es calcada a las películas de Saw, sin embargo, es imposible no relacionar las tramas. Una especie de Jigsaw en cuerpo de mujer secuestra y encierra a dos personas a las que obliga a elegir entre matar o morir… ¿os recuerda a algo?

Tristemente, este planteamiento inicial -nada original, como digo- del asesinato por supervivencia es el hit de la novela. A partir de él, todo se viene un poco abajo y se vuelve bastante anodino. Es decir, la novela en su extensión es bastante gris, y eso que es la primera parte de una saga que, supuestamente, promete (o prometía). A duras penas mantiene la intriga hasta el final, y el resultado no es para nada sorprendente. De hecho es bastante facilón. No es una novela memorable, de esas que te incitan a leer otras entregas sí o sí. Quizás te entren ganas de leer más porque tienes la sensación, al terminar, de haberte quedado a medias.

En fin, no sé si volveré a saber algo más de la vida de Helen Grace. No obstante, si vosotros sí tenéis ganas, ya está a la venta la segunda entrega de esta nueva Saga Inspectora Helen Grace, llamada Ni lo ves, ni lo verás, que podéis conseguir aquí.