El fenómeno Darynda Jones y sus novelas protagonizadas por Charlie Davidson crean adicción, como podéis comprobar. Segunda tumba a la izquierda sigue la senda de Primera tumba a la derecha, es decir, es frenética, hilarante, tremendamente adictiva. No obstante, es, si cabe, mejor.

¿Por qué? En primer lugar, por que parece que una persona lo bastante sensata y, a la vez, lo bastante creativa le ha leído la cartilla a la buena de Darynda. Le tiene que haber dicho algo así como : “Nena, serénate. Has conseguido llamar la atención de la gente con tu historias solo aptas para esquizoides. Ahora tienes que dar explicaciones, además de seguir en la línea alimentando al monstruo que has creado“. Como conclusión, tenemos el segundo libro que -sabiamente- sienta las bases del primer libro, explica cosas que entre tanta locura, bajo mi opinión, no quedaron bien explicadas y nos vuelva a sumergir en una locura similar.

Por segunda vez, la alucinante Charlie Davidson se enfrenta a un nuevo misterio sin resolver, a la vez que va descubriendo nuevos detalles sobre su propia naturaleza y de las personas que le rodean. Como en el anterior libro, no faltan las situaciones hilarantes, ridículas, absurdas… que se intercalan con historias tiernas y geniales.

Si todavía no os habéis enganchado a Charlie, este es el momento!