Háblame bajito

A Pita no le contaron que la vida a los cuarenta iba a ser ligeramente distinta a lo que esperaba. Es una profesional de éxito, directora de un conocido programa de radio, hija de un padre que la adora, runner, amiga de sus amigas y tantas cosas que a veces ni ella misma sabe por dónde empezar. En definitiva: Pita es una mujer de hoy. Pero desde hace poco, también es una mujer que deberá aprender a vivir de manera distinta. A partir de ahora, Pita viaja sola. Con una ruptura sentimental a sus espaldas, entre mudanzas, programas de radio y una insólita propuesta, la de escribir una novela, la vida de Pita es la historia de cualquiera de nosotros, la que empezamos a construir cuando nos emancipamos de nuestros miedos y nos lanzamos a la vida que empieza donde se cierran antiguas puertas y se abren las de las nuevas oportunidades.

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Reseña

Hay libros con los que no conectas desde el principio, y me temo que Háblame bajito de Macarena Berlín es uno de ellos. Empecé a leerlo, entre otras cosas, por las buenas críticas. Todas ellas hacían referencia a la tremenda sensibilidad de la autora, Macarena Berlín, una periodista que particularmente no sigo mucho pero que lleva desde hace años conduciendo uno de los programas más consolidados en la radio de este-nuestro-país-España. La suya ha querido venderse  como una novela diferente a lo que suelen producir, últimamente, algunas de sus compañeras de profesión, — es decir, novelas sentimentaloides que parecen recién sacadas de un curso de escritura creativa —, y, en cierto modo, sí que es diferente… Solo que yo no he sabido entenderla, creo.

Cuando lees Háblame bajito no tienes la sensación de que estés ante una novela, parece que estés leyendo una crónica; una con capítulos, diálogos y personajes variopintos. Es una crónica sobre nuestra sociedad actual (desde Wallapop, hasta la crisis del Ébola) cuyo nexo conductor es Pita, una periodista de éxito, de mediana edad, que se encuentra un poco perdida. Macarena Berlín, a través de Pita, un ser apático que más que actuar observa, nos muestra ciertos aspectos de su vida cotidiana: la maternidad, el trabajo, la familia… Pero, como ya he dicho, desde el punto de vista despegado de una protagonista que, junto a la autora, llevan la profesión metida en la piel. Supongo que es algo de deformación profesional.

No tienes la sensación de que sea una novela porque, realmente, no llega a pasar nada. Uno de los titulares con los que se comercializa esta novela reza tal que así:

Con una sensibilidad extraordinaria, Macarena Berlín nos presenta una novela llena de humor y delicadeza en la que disecciona como nadie nuestros miedos. Lo hace con esa voz que nos habla bajito y que queremos seguir escuchando incluso después de terminar estas páginas.

Y hay que tomárselo de manera literal. En Háblame bajito, no pasa nada  y cuando parece que va a ocurrir algo — es decir, que Pita por fin se decida a hacer algo nuevo con su vida — la novela se acaba. Ya sabéis que no soy muy fan del esquema presentación-nudo-desenlace, sin embargo, cuando lees esta novela de Macarena Berlín parece que no llegas a pasar de la presentación. Es como si nos sumergiéramos en una especie de descripción eterna con diferentes estadios que podríamos titular Pita y el deporte, Pita y su trabajo, Pita y su amigo homosexual… Nada cambia, todo se presenta estático, y, cuando parece que va a ocurrir algo realmente interesante, nuevo, la novela se acaba y adiós muy buenas.

En este punto, podríamos intentar contemplar el libro de Macarena Berlín desde lo periodístico o, incluso, lo sociológico. No nos quedemos con la historia de la periodista cuarentona y perdida, hagámoslo con el retrato de la sociedad y de la actualidad, de la profesión periodística. Sin embargo, desde este enfoque, a mi modo de ver, la novela también hace aguas. Háblame bajito consigue lo totalmente opuesto a lo que siempre relacionamos con el periodismo: la actualidad, lo candente, la última hora. Tienes la sensación de que estás leyendo algo totalmente desfasado, desde las entrevistas que se suceden y que versan sobre temas que estuvieron de actualidad hace mucho tiempo, hasta la propia visión de la sociedad moderna. Es como si le explicara a mi abuela qué es Tinder o como si viera anunciado, con luces de neón, en mi cine favorito, el video de gatitos que vi hace meses en Youtube. Todo es un retrato de la sociedad que, quizás, los menos actualizados puedan ver como algo novedoso. El resto, entre los que me incluyo y posiblemente el público objetivo de esta novela, solo podrá observar el contenido desde algo que ya sabían desde hace tiempo.

Sin embargo, con total seguridad, lo que menos me ha gustado de Háblame bajito es Pita, la protagonista; posiblemente, el motivo por el que he llegado a conectar tan poco con todo. Me ha parecido fría, apática, altiva, inaccesible… Quizás, aspectos con los que Berlín pretendía intencionadamente vestir a su protagonista, pero que a mí me han producido mucho rechazo…

En definitiva, no es mi novela, no era mi momento… Lo siento, pero no me ha gustado.

Escrito por El Ojo Lector

Soy El Ojo Lector y me encanta leer. Vivo en Sevilla (Andalucía, ES), con mi novio y mi chihuahua-pantera Panchito. Soy fanática de Los Beatles, me encantan los frijoles, el sushi, los macs, el Real Betis Balompié y las películas de Rocky. Desde 2008, leo y reseño en la sombra. Recomiendo libros. No esperes críticas edulcoradas; no las encontrarás, para bien o para mejor :)