No se puede hablar de “El traje del muerto” sin decir, primero, que su autor, el tal Joe Hill, es hijo del escritor más importante, en cuanto a literatura de terror se refiere: El Sr. Stephen King. Se ve que el chaval no quería que se le relacionaran con su padre. Es decir, que lo valoraran sin contar de dónde viene y el hijo de quién es… ¡paparruchadas!… Me gustaría saber si, en el caso de que este chico no hubiera formado parte de la progenie de King, le hubieran publicado la novela o le hubieran comprado los derechos para hacer una futura versión peliculera. Encima, para colmo de los colmos de parentescos, el libro es de terror.

Las comparaciones son odiosas y más entre padres e hijos… Sin embargo, he de reconocer que esperaba algo un poco más decente. No niego que, al principio, la novela me pareció curiosa e, incluso, la comenté con los amigos. Y es que, en determinados momentos, las imágenes son ciertamente inquietantes, pero poco más. El resto del tiempo, te lo pasas intentando dilucidar si lo que estás leyendo ocurre realmente o es una pesadilla o una ensoñación del protagonista. Te lo pasas, en definitiva, intentando que una novela de terror del hijo-del-genio-del-género te produzca, por lo menos, una mínima sensación de miedo o inseguridad. Yo todavía estoy esperando.

No la recomiendo. Encima, me compré la edición en tampa dura y todavía me duele el bolsillo. Pronto, saldrá al mercado su segunda novela “Fantasmas”; esperemos que tenga un poco  más de chicha.