Como seguro que sabéis, me gustan bastante los libros de Colleen Hoover. Aunque siempre los comienzo con alguna que otra reticencia, al final, sus tramas suelen sorprenderme gratamente; están dotadas de una sensibilidad especial que las vuelve diferentes, únicas e inolvidables. Eso sí, por lo menos las que yo he tenido la oportunidad de leer. Dos, en concreto. Y es que, aunque la buena de Colleen ha escrito bastantes libros hasta la fecha, por desgracia muy pocos de ellos están publicados en español. Así que: ¡Editoriales de este país llamado España! ¿Qué narices se supone que estáis haciendo? ¡Colleen Hoover es vuestra chica! ¡A por ella!

Ainsss… A este paso me hago editora.

Así que, lo que os decía, me gusta esta autora. Después de leer  Hopeless. Tocando el cielo y Tal vez mañana, — y disfrutarlos muchísimo (sobre todo el segundo) dicho sea de paso —, Amor en verso era mi gran asignatura pendiente. Era el único de sus libros publicados en español que me quedaba por leer. Admito que postergué durante bastante tiempo su lectura. Amor en verso es el primer libro de una trilogía, así que mi verdadero plan era esperar hasta que el resto también estuviera disponible en español y atacarlos sin piedad. Sin embargo, entre que soy débil y que no me caracterizo demasiado por mi paciencia, finalmente, me decidí a leerlo. ¡De perdidos al río! Eso sí, me exponía a quedarme completamente chafada si es que, finalmente, me gustaba esta novela tanto como lo hicieron las otras. En fin, el mundo es de los valientes, ¿no? Así que a por ella me fui.

Amor en verso (en inglés, Slammed) es la primera novela de Colleen Hoover, y la verdad es que se nota. Se empiezan a entrever detalles y temáticas que luego serán parte fundamental del resto de sus libros: una historia superhipermegaromántica, aspectos dramáticos que le dan cierta enjundia a la trama, la falta de melodrama… Como en el resto de novelas de Hoover que he leído, también en Amor en verso  se intenta ver todo desde el lado positivo, desde la superación y el ánimo, algo que, admito, siempre me encantó en esta autora.

Sin embargo, como os dije con anterioridad, se nota que se trata de su primera novela. Sí, la historia es romántica, pero versa sobre un tema un poco-demasiado manido, como la relación profesor-alumna. Vale, es un topicazo, pero eso no quita que no nos entusiasme un poquito y que no podamos fantasear un poco con el asunto. Y aunque las intenciones de Hoover, en este sentido, son buenas, empezando fuerte y bien, todo se queda, finalmente, en agua de borrajas por la falta de profundidad tanto de personajes, como de concepto, como de historia. A el libro le falta cierta chispa, le falta la magia que encontré en sus otros libros, punch, algo que me engatusara, que me enganchara, que hiciera que todo pareciera especial. Mala suerte. Una mala tarde la tiene cualquiera, ¿no?

Lo bueno que he sacado de este asunto (por lo menos en lo que a mi respecta) es que no he tenido la necesidad loca de continuar con la siguiente entrega. Esto no es solo porque el libro no me haya encandilado demasiado, también ha sido porque, a diferencia de otras trilogías, el libro termina; la historia que en él se nos cuenta acaba, tiene un punto final, no lo hace en esa terrible in media res de las trilogías, que hace que no puedas respirar hasta tener en tus manos la siguiente novela. Por supuesto, como os comenté, hay más libros y estos tratan acerca de la misma pareja, pero es a posteriori, desde diferentes puntos de vista… Novelas que quizás puedan ser mejores a este Amor en verso, pero que, sin lugar a dudas, yo dejaré para más adelante.