A la de tres: ¡Te quiero! de Cherry Chic tenía todas las papeletas para ser un libro que me fascinara. Por lo menos, los primeros capítulos lo presagiaban casi con luces de neón: tres hermanas solteras que auguraban algún tipo de continuación, una protagonista bastante singular y muchos chicos guapos. Ya sé que esto último no es ni mucho menos una novedad — chicos guapos hay, en estas novelas, a porrones — sin embargo, los de este libro podrían alcanzar, fácilmente la matrícula de honor: un nórdico buenorro, un bombero potente, un médico cañón, un policía macizorro… Y este último, en concreto… Pff… El cuerpo de Policia Nacional me pone tontorrona…¿Para qué negarlo? Sí, amigas y amigos, os quedaba algo más que conocer acerca de esta tipa que escribe: me encantan los uniformes de policía, ¿qué le vamos a hacer? Me vuelven loquísima, de babear un poquito, incluso. Así que, como comprenderéis, cuando supe que Diego, el protagonista de la novela, era poli, además de un plus, supuso para mí un auténtico subidón.

Y es que A la de tres: ¡Te quiero! entra dentro del tipo de novelas que nos suelen gustar: muy romántica, con chicos guapos y alguna que otra dosis de humor. En líneas generales, el estilo de Cherry Chic me gusta, y hay que decir en su favor que la novela, dentro de lo que cabe, no es nada convencional. La protagonista, como os comentaba, sin ir más lejos, trabaja en la casa del terror y su sueño es montar una tienda de artículos de terror/risa que haga las delicias de los niños de su barrio. Tiene dos hermanas y un hermano en edades de merecer que prometen nuevas entregas (de hecho, la segunda parte ya está a la venta), y, bueno, está un poco loca pero, por suerte, en los inicios de la novela, es bastante… pasable. 

Por otro lado, me ha gustado bastante la proporción sexo/trama que gestiona Cherry Chic en la novela. La verdad es que últimamente paso bastante de las historias en las que hay más creatividad en las posturas de mete-y-saca que en el propio argumento. Qué queréis que os diga: a veces, pienso que la diferencia entre algunas novelas y el porno estriba solo en que no hay una tele de por medio… ¡Así que bien por este detalle, Cherry!  A la de tres: ¡Te quiero! tiene, además, un poco de drama. No es todo arrumacos, sexo salvaje y rosas, y el final, por su parte, no está del todo mal tampoco. No es nada brusco y, además, es bastante emotivo… Así que, por este lado, también bien.

Así que os preguntaréis… ¿Cuál es el problema, entonces?

La verdad es que lo que me ha ocurrido con esta novela es bastante raro. La empecé con mucho interés, y me enganchó al instante. Cuando la terminé, lo hice echando alguna que otra lagrimilla de emoción. Sin embargo, no os miento si os digo que me ha costado mucho trabajo terminarla. La cuestión es que, a partir de determinado momento, todo se ralentiza muchísimo y pierde bastante en cuanto a emoción. Aquí os dejo algunos spoilers dando mi modesta opinión al respecto:

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Sin embargo, como os comentaba, al final el asunto remonta, y todo se vuelve bastante tierno. Un final de novela que, a mi parecer, arregla algo el asunto, pero evidentemente no del todo. Un claro ejemplo es que no he tenido ganas o necesidad de leer más al respecto. En cualquier caso, le seguiremos la pista a la autora…