El Nombre del Viento

Kvothe es un personaje legendario, el héroe y el villano de miles de historias que corren entre la gente. Todos le dan por muerto, cuando en realidad vive con un nombre falso en una posada apartada y humilde, de la que es propietario. Nadie sabe ahora quién es. Hasta que una noche un viajero, llamado el Cronista, le reconoce y le suplica que le revele su historia, la verdadera, a lo que finalmente Kvothe accede. Pero habrá mucho que contar, le llevará tres días.

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Reseña

Llevo algún tiempo sin comentar ningún libro y la verdad, no tengo muy claro el por qué. Ahora leo menos, es cierto. Mi vida ha cambiado un poco: tengo nuevos hábitos, nuevos horarios y poco tiempo para leer. De hecho, parece que hace años que no voy a la Fnac y milenios que no compro una nueva remesa de libros. Tengo bastantes apilados aún por leer. Están ahí mirándome con tristeza suplicando ser leidos… pobres…

Sin embargo, de mi actual “desinterés” por la lectura no hay que hacer totalmente culpable a mi nueva rutina. El libro de Patrick Rothfuss, “El Nombre del Viento” ha puesto bastante de su parte en todo ello. Recuerdo que este “peculiar” libro me fue regalado por mi cumpleaños. Me había informado sobre él, manifesté mi deseo de tenerlo y, finalmente, llegó a mis manos. Empecé a leerlo en agosto y recién hoy (por fin!) lo he terminado.

¿Qué por qué no lo he dejado, si siempre defiendo que no hay que obligarse a leer un libro que no te convence? No lo sé. Al final parecía que entre el librejo y yo había algo personal, una batalla que estábamos lidiando y que al final (creo) he ganado yo: conseguí terminarlo.

Increiblemente, por los comentarios que he podido leer en la ficha de la Fnac, el libro parece haber gustado mucho (valoración de 9/10)… Alo mejor es que yo me he leído diferente pero a mí me ha resultado uno de los mayores peñazos que he tenido la desgracia de leer en mucho tiempo. El primer libro de Patrick Rothfuss (porque ya se prevee una serie de libros, algo que me huele un poco a chamusquina) ha sido comparado directamente con la obra de Tolkien y de R.R. Martin. Ciertamente, apuntaba muy alto, pero nunca llegué a pensar que el libro fuera taaaaaan malo. Expondré mi razones.

“El Nombre del Viento” es un libro que está hecho, simple y llanamente, para vender. Es como si hubieran cogido ideas de diferentes libros de fantasía de éxito y las hubieran mezclado dando lugar a un libro sin pies ni cabeza. Podríamos decir que es una extraña mezcla entre Harry Potter y una versión muy cutre de la Dragonlance. El libro no es capaz de engancharte para nada, la aventura no tiene ningún tipo de interés, ni de emoción. Cuando se lee, desde mi punto de vista -siempre-, tienes la impresión de que pasa por alto muchos aspectos que pueden ser importantes y que, en cambio, se explaya -en demasía- en otros totalmente infumables (como la importancia de tocar bien el laud o cómo funciona la magia -esto último, algo que, todavía, no alcanzo a entender-). Asimismo, parece como que el libro no es compacto (quizás porque el libro termina in media res), no tiene una unidad,… en definitiva, no funciona.

Los personajes no valen un duro. Los diálogos dan risa -no sé si es por culpa de la traducción o del propio Rothfuss- y la sintaxis es de pena. El traductor es muy propenso a colocar delantes de la conjunción “y” una coma, aspecto que me da cuanto menos mucha grima, dando lugar a frases tan chapuceras como está… “Sus ojos eran azules, y me hundía en ellos”.

En definitiva, no perdais tiempo ni dinero en este libro. Yo no perdí dinero, pero sí un precioso tiempo que pude destinar a mejores lecturas.

Escrito por El Ojo Lector