La Trilogía All Souls prometía muchísimo, por lo menos en lo que se refiere a mis gustos literarios. Para empezar, en la trasera del primer libro, se la compara directamente con La Historiadora de Elisabeth Kostova, La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón, Harry Potter de J. K. Rowling y Crepúsculo de Stephenie Meyer (libros que, si me seguís, sabréis que en su momento me gustaron mucho). Además está el hecho de que Hollywood ha comprado los derechos de la primera novela para llevarla al cine. Buenas referencias, ¿no?

Sin embargo, cuando empiezas a leer los primeros capítulos, te das cuenta de que los libros de Deborah Harkness no se parecen tanto a estos libros por estar a la altura de ellos, si no por tratar un poco sobre lo que lo hacen estos. Es decir, se parece a La Historiadora, porque la protagonista lo es; a La sombra del viento, porque se busca un libro; se parece a Harry Potter porque hay brujos; y a Crepúsculo porque hay vampiros. Punto y pelota. Creo que es un error apoyarse en estos referente porque, desde mi punto de vista, no considero que la trilogía en sí sea un refrito o un remix de estos libros (desde luego, parece que intentan venderla de esa manera): no se parece en nada a ellos salvo por estos aspectos. Deborah Harkness crea un universo propio, no muy original, pero propio y decente, que no está nada mal, dicho sea de paso.

De hecho, debo reconocer que el primer libro, El descubrimiento de las brujas, me gustó bastante y me enganchó muchísimo. No son libros cortos, pero el primero me lo despaché bastante rápido. Tiene muchas cosas que me gustan: una historia de amor perseguida, magia, misterios y secretos, viajes en el tiempo, vampiros molones…  En algunos aspectos, es un tanto caótico. Me recordó mucho a los libros de Charlie Davidson, donde todo va súper rápido y se pasa de una cosa a otra en un segundo. Os aseguro que, mientras lo leía, estaba emocionadísima por el nuevo descubrimiento; deseando contarlo aquí y compartirlo a los cuatro vientos lo antes posible. Sin embargo, todo se ralentizó. ¿Cuál es el motivo? El segundo libro… ¡Maldito segundo libro!

Que La sombra de la noche no me haya gustado se debe, básicamente, a dos motivos: uno de ellos es personal y del otro es causante la propia novela. Primero, vamos con el personal.

Hay una encantadora saga (que se ha vuelto un poco pelmazo últimamente por algo que retomaré más adelante) que se llama Outlander. Son unos libros asombrosos sobre viajes en el tiempo escritos por Diana Gabaldon. Son tan buenos que muchos los consideran literatura histórica, aunque muchas los leemos porque nos enamoramos de un highlander muy mono llamado Jamie Frasier. El caso es que a mí, en ciertos aspectos, la Trilogía All Souls me ha recordado mucho a esta bendita saga y, erradamente, he empezado a hacer comparaciones un poco surrealistas entre una y otra (de ahí lo de personal). El caso es que yo, cabecita loca, a medida que iba leyendo iba montándome mis propias películas e imaginándome lo que pasaría a continuación. Pensando en lo estupendo que sería si pasara esto, o lo genial que sería si pasara lo otro. Por lo tanto, cuando empecé el segundo libro con todas mis expectativas por las nubes, esperando que sucediera lo que no sucedió (evidentemente), todo se convirtió en algo un poco… sosito… Pues todo me fue desencantando un poco.

Sé que es algo muy personal y que a la mayor parte de la gente no le ocurrirá, por lo que entiendo y deseo que no toméis todo esto en cuenta. Sin embargo, lo que sí es cierto es que el segundo libro es muchísimo más lento y aburrido que el primero, y con esto enlazo con el segundo motivo por el que no me gustó el libro. A Deborah Harkness en la Sombra de la noche le ocurre algo que os adelantaba que le ocurre a Diana Gabaldon en Outlander (salvando las diferencias, claro). El caso es que parece que, si haces una regresión en el tiempo, es indispensable hacer una radiografía pormenorizada de todo lo que ocurre en dicha época, estar en todos los lugares relevantes, conocer a todos los personajes célebres… Y todo ello ralentiza muchísimo la historia. Entiendo que puede resultar interesante. Sin embargo, hay que pensar que venimos de un primer libro que es a veces súper caótico, rápido y en el que pasan muchas cosas, y aunque el segundo también lo es, en el sentido de que los personajes parecen a veces veletas actuando sin ningún tipo de coherencia, todo se ralentiza muchísimo con tanto personaje histórico, tanto viaje absurdo y tanto relleno cultureta. Si a esto le sumamos, como os comenté, que son libros bastante tochos, el resultado es, según mi punto de vista, un tostonazo sin remedio. Quizás, puedo decir que mejora un tanto al final del libro pero, claro, termina, buscas el siguiente, y te das cuenta de que estesale a la venta el próximo 5 de marzo (podéis comprarlo en preventa aquí) Así que ya os imaginaréis mi estado de ánimo al descubrirlo.

No obstante, pienso que no está todo perdido, y le daré una oportunidad al tercero, cuando salga. Quizás rectifique esas anodinas 3 estrellas que le he otorgado. ¡Me encantaría!