Hace algunos días -realmente pocos- os hablaba del gran descubrimiento que había supuesto en mi vida lectora Nalini Singh. Cuando terminé de leer los libros de la saga Psi-Cambiantes que actualmente están publicados en español, y al haberme gustado tanto sus historias, fui directamente a por su serie El gremio de los cazadores, y aunque no llega a superar, para mi gusto, a sus psi y cambiantes, he de decir que no está nada mal mal.

Pero empecemos por el principio…

Como en otros libros de Nalini, en la serie que hoy comentamos, hacen acto de presencia el romance paranormal y la novela policiaca o de misterio. En este caso, no hay cabida para la ciencia ficción, ya que la autora nos sumerge en un mundo de humanos, ángeles… ¡y vampiros! Desde luego, no puede discutirse que sus argumentos no sean originales, ya que rayan incluso lo bizarro. En el caso de El Gremio de los cazadores, el argumento puedo llegar a parecer, incluso, un poco “rollo”: en el mundo que nos presenta la autora, los humanos no se convierten en vampiros mediante el intercambio de sangre con estos, sino que son los ángeles, criaturas hiperpoderosas que se encuentran en lo más alto de la cadena alimenticia, los que los convierten. De hecho, las personas que quieran convertirse en vampiro deben pasar una serie de pruebas de “compatibilidad sanguínea” para poder llegar a ser uno de ellos. En fin, como os comenté, todo es un poco rollo… pero os prometo que merece la pena seguir leyendo.

A diferencia de la serie Psi-Cambiantes, los tres primeros libros de esta saga narran la historia del arcángel Rafael (que gobierna, desde Nueva York, en todo Estados Unidos) y una cazadora del gremio: Elena Deveraux. A partir de ahí, se despliegan todo tipo de crímenes, intrigas angelicales y vampíricas, muy interesantes y excitantes. Los ángeles, al igual que los vampiros pero en mayor grado, son seres sobrecogedores que irradian temor y atracción a partes iguales. Desde el principio de los tiempos, junto a sus “hijos vampiros”, gobiernan en todas las civilizaciones del mundo. Algunos de ellos tienen miles de años.

No obstante, el cuarto libro, La espada del arcángel, aunque contextuado en cierto modo en el resto de las aventuras, cuenta la historia de Dmitri, uno de los siervos vampiros de Rafael. No sé si lo he mencionado antes pero, particularmente, siempre me han echado un poco para atrás las series en las que, aunque partiendo de un contexto o temática común, narraban historias independientes. Como sabéis, en la novela romántica ocurre muy a menudo. Es el caso, por ejemplo de las sagas/series de SEP. En cualquier caso, a partir de leerlas, las veo de otro modo, aunque me siguen pareciendo un tanto cortapuntos. Prefiero sagas como las Novelas de Sookie Stackhouse de Charlaine Harris, aunque reconozco que es más complicado escribir una de estas últimas. El despliegue de imaginación supongo que debe ser mayor.

En cualquier caso, en la serie que nos ocupa, y después de haber leído el tercer libro, el pasar a una historia diferente, aunque dentro del mismo contexto, creo que es un verdadero acierto. Muchas veces, a mi modo de ver, la historia de Rafael y su consorte, Elena, se hacía un tanto pesada, aburrida, repetitiva… Al mismo tiempo, los personajes secundarios (ángeles, vampiros e incluso humanos) eran tan interesantes que, muchas veces, tenías más ganas de seguir conociéndoles que ahondar en la historia principal. Y, aunque esta seguirá avanzando, por como yo veo las cosas, lo más probable es que, entre tanto, se narren esas historias secundarias que son geniales. De hecho junto con el primer libro, que normalmente siempre es el mejor, el cuarto libro es el que más me ha gustado.

La nota negativa es que, muchas veces, no sé si por la traducción o por el propio estilo de la aurora (aunque en Psi-Cambiantes no era tan manifiesto), es fácil perderse. Algunas veces no sabes quién habla. Es decir, echo en falta ese “dijo él” o ese “dijo ella”. No obstante, por lo demás, os animo encarecidamente a que leais estas novelas.