Antes que nada, debo dar las gracias a Nicanlanu por recomendarme Maravilloso desastre de Jamie McGuire que, entre otras cosas, ha propiciado que mi últimamente decadente suerte con los libros desapareciera de un plumazo. Lo malo es que novelas como Maravilloso desastre solo me duran apenas 24 horas… así que volvemos a lo mismo… ¿Qué leo ahora?

Hace ya algunos meses, Nicanlanu me decía esto:

Te recomiendo Maravilloso Desastre.
Me lo acabo de leer y es una excelente mezcla entre personajes queribles (sobretodo Travis), una historia que mantiene el interés, con buenos conflictos y un final satisfactorio…
La historia de una chica “buena” un chico “malo” y la relación extraña que se da entre ellos, y en la que pese a que todo pinta para mal, uno no puede dejar de desear con todas sus fuerzas que empiece a ir bien. Ademas, cuando empece el segundo capitulo ya amaba a Travis.

Una vez más coincidimos en gustos. Maravilloso desastre me ha encantado, y por supuesto estoy loca por Travis, aunque lo considero un poco inestable para mi gusto y su nombre me encaja más con un señor de mediana edad con sobrepeso y adicto a los Cheetos. (Lo sé, lo mío no es normal…)

En general, Maravilloso desastre de Jamie McGuire es un libro guay. Esa es la primera palabra que se me viene a la mente, más que nada porque es un libro que tiene detalles… guays. Como sé que os gustan las comparaciones, digamos que es una mezcla entre El club de la lucha, A tres metros sobre el cielo y… ¿Felicity? Travis Maddox es una alucinante mezcla entre Stefano Mancini y Tyler Durden, un poco enajenado, dependiente y emocionalmente inestable… pero maravilloso de todas las maneras.

Asimismo, McGuire se sirve de unos cuantos detalles chispeantes para alejar lo máximo posible la historia de Abby y Travis del romance más o menos manido y habitual. Contando con que juega con el eterno binomio chico-malo-chica-buena, y que la historia tiene momentos de auténtica película teen de esas que te ponen después de comer con miles de comerciales entre medias, creo que Jamie no llega a tener demasiado éxito en su cometido… aunque se le agradece.

En cualquier caso, McGuire eligió desde el principio la fórmula ganadora: relación complicada, caracteres antagónicos y situaciones y diálogos que superan lo básicamente romántico. Como resultado, Maravilloso desastre tiene fragmentos como este (una de las mejores declaraciones de amor que he leído, pero sin llegar a eclipsar la de Darcy en Orgullo y Prejuicio, por supuesto):

Sé que lo nuestro está jodido, ¿vale? Yo soy impulsivo, tengo mal carácter y tú me calas más hondo que cualquiera. Actúas como si me odiaras y al minuto siguiente me necesitaras. Nunca hago nada bien, y no te merezco…, pero estoy jodidamente enamorado de ti, Abby. Te quiero más de lo que he querido a nadie o a nada jamás. Cuando estoy contigo no necesito beber, ni dinero, ni pelear, ni los líos de una noche…, solo te necesito a ti. No pienso en nada más. No sueño con nada más. Eres todo lo que quiero.

¿Cómo os quedáis después de eso?

A ver, como otras veces os digo, no es Proust, pero es una novela encantadora, estupenda para evadirnos durante unas maravillosas horas de romántica literatura. A veces, es un poco teen, tienes la sensación de que los personajes complican demasiado la historia (pero si no, no habría novela, ¿no creéis?) y que están un poco chalados en general. A veces, odias mucho a la chica… He de reconocer que, algunas veces, me hubiera gustado zarandearla un par de veces y gritarle en plenos morros: “¿Cómo puedes ser tan hija de p..a?“; y otras veces me ha resultado demasiado surrealista que los personajes apostaran por una relación con tantos altibajos. ¿Merece la pena sufrir tanto? No obstante, la moraleja que impera después de terminar Maravilloso desastre es que, a veces, y a pesar de todas las dificultades, algunas personas están predestinadas a estar juntas, en la medida en que, si no lo están, no solo no son felices, sino que les cuesta incluso vivir. ¿Romántico, verdad?

Por último, os comento que Maravilloso desastre tiene continuación. Se llama Walking disaster, y se publicó, en inglés, en abril de este año. No he podido dar con la fecha de publicación en este país llamado España. En cualquier caso, os diré que Walking disaster cuenta la misma historia que el libro al que sigue pero desde el punto de vista de Travis… ¡ya sabéis que las visiones masculinas me encantan! Así que lo espero con gran ansiedad… Además, hay una película en proyecto… ¡No se me ocurre mejor idea que llevar este libro a la gran pantalla! Tiene los mimbres suficientes para llegar a ser un gran éxito.

Por cierto, este libro es un MUST READ, chicas!!