Muchas veces os he dicho que tengo una lista de libros que suelo elaborar por diferentes medios: vuestras recomendaciones, visitas a Goodreads y San Google, principalmente. El resultado es una especie de cajón desastre en el que puedes encontrar de casi todo. El problema es que muchas veces no sé por qué he incluido un libro determinado, y eso puede constituir un arma de doble filo. A ver, si está en la lista por algo será, o eso me digo, pero a veces hay sorpresas desagradables.

De todas formas, no es el caso del libro que hoy nos ocupa, La Señora Harper de Alexis Harrington, aunque tampoco ha supuesto un gran descubrimiento en mi vida lectora. Es, en pocas palabras, un pasable, olvidable, un más-de-lo-mismo… En definitiva, es el típico libro que, si es el primero que lees en tu vida (o el primero de un género en cuestión) te encantará y no lo olvidarás, seguro. Pero si, en cambio, has leído unos cuantos libros del género en cuestión, unos cuantos más, en general, a lo largo de tu vida, y te has visto (sin querer) varias veces la tv-movie El amor llega dulcemente… puede que no lo valores de la misma manera.

La historia se desarrolla en Yukón, en Canada, y constituye una piedrecita más en el ancho río que conforman los relatos que se centran en la fiebre del oro y en los diferentes estilos de vida que surgieron en los territorios donde se desarrolló. Hombres y mujeres abandonaban sus hogares en pos del sueño americano (no sé si por entonces existía ya el término) para recalar en ciudades sin ningún tipo de ley o convencionalismo, y esa es, precisamente, en lo que se basa la novela de Harrington. Una mujer (hija de dos meses incluida) es vendida por su marido a otro hombre para saldar una deuda. Ya os podréis imaginar cómo termina todo… Además, el libro es increíblemente previsible. Pero bueno, tampoco hay que dilapidarlo: es agradable, se lee a buen ritmo y su lectura no le hace mal a nadie.

En definitiva, si no sabéis qué leer, encontráis este libro por casualidad, en edición de bolsillo o con una gran oferta, podéis comprarlo y leerlo. Os gustará. Aunque, cuando lo terminéis, nada habrá cambiado en vuestras vidas y, una semana más tarde, ni siquiera os acordaréis de los nombres de los protagonistas.

Por eso hay libros y libros…