Como todo los libros de Daniel GlattauerLa huella de un beso narra una historia de amor y tiene un final un tanto abrupto y precipitado, marca de la casa. No obstante, para tratarse de un libro de Glattauer, tiene cierto punto original quizás porque es bastante convencional. La historia es ligera, encantadora y muy de comedia romántica. De cierta manera, muy típica. Pelín estereotipada.

Es un Cuento de Navidad ¿Qué hay más típico que eso? A lo Dickens, Glattauer nos sumerge en una historia de soledad y de reconciliación con la vida. Dos personajes que odian la Navidad, que odian sus vidas y su soledad se encuentran con el único objetivo de superar sus barreras. A partir de ese momento, se sucederán todo tipo de aventuras, paseos por el parque, compras de navidad…etc, etc.

La verdad es que, como digo, el libro es agradable de leer, entretenido y asequible, pero también es cierto que una persona puede pasar de leerlo de manera muy olímpica. Produce cierto placer en algunos momentos, el ritmo de lectura os puedo asegurar que será superior a la media pero, ciertamente, una vez que lo terminas nada se remueve en ti. Es decir, ni fu ni fa.

Quizás sea el uso que hace de la figura del perro (el braco alemán de pelo corto) que aporta un tono realmente ñoño y que a mí me chirría bastante. Nunca he soportado a Flipper o a Lassie y, en general, las películas en las que el animal es, más o menos, protagonista.

Lo cierto es que no ha sido un libro que me haya encandilado ni marcado, pero tampoco me arrepiento de leerlo. Supongo que es lectura fácil especial vacaciones.