En el mundo de la moda, desde hace tiempo, se suele escuchar eso del must have. Con esta expresión en lengua de Shakespeare, que significa debes tener, se hace referencia a las prendas imprescindibles en todo armario. Son los que antes solían denominarse básicos, y que constituían eso tan importante para las mujeres llamado fondo de armario.

Dejando atrás el tema moda, ya que esta trilogía no tiene nada que ver con ella ni con su futilidad, y quedándonos con el concepto, podemos decir que la Trilogía Jinete de Bronce de Paullina Simons no es solo un must have, un básico, sino que rotundamente es un MUST READ. Todas, y todos, debéis leerla: es una trilogía ESPECTACULAR.

Siempre que termino un buen libro, una buena saga, una buena trilogía, pienso que no voy a leer nada parecido, mucho menos algo mejor. Me lo planteo con cierta pena, porque un poco de mi esperanza lectora muere con ellos, y sin embargo siempre hay más libros, siempre hay nuevas historias que llegan a sorprenderme y a emocionarme.

No obstante, tengo que admitir que la Trilogía Jinete de Bronce lo tenía difícil conmigo. Últimamente, por lo general, he tenido suerte con los libros que han llegado a mi poder. Tenía muy presente el recuerdo de la Trilogía Caballo de Fuego, que me encantó, por ejemplo (por cierto, esta trilogía me ha recordado muchísimo a la de Bonelli, así que atentas fan de Eliah Al-Saud). Sin embargo, cuando sólo llevaba unas páginas de Jinete de Bronce, el primer libro de la trilogía, supe con claridad meridiana que esta nueva aventura no sólo sería diferente sino que sería algo especial, algo para recordar por siempre.

La historia comienza en Leningrado en el año 1941, justamente el día en el que la Unión Soviética entra en la Segunda Guerra Mundial. Ese mismo día, es el comienzo de un gran amor entre dos jóvenes: Tatiana, de 17 años, cuya juventud es interrumpida por la guerra, y Alexander, oficial del Ejército Rojo. En general, aunque para mi gusto los libros son muy partidistas de Estados Unidos y todo lo que representan, son sin duda maravillosos, de ahí sus 5 estrellas.

El primero, como todos, es inolvidable. Es una especie de Lo que el viento se llevó, donde la protagonista, Tatiana Metanova, es una Escarlata rusa, despreocupada y feliz, que debe reconvertirse -al igual que la industria de su país- para la guerra. A pesar de las penurias que ésta conlleva, realmente te entran ganas de visitar el San Petersburgo (o Leningrado) de antes de la guerra; ver la aurora boreal y disfrutar de sus noches blancas. El segundo libro, Alexander y Tatiana, también es increíble, aunque menos intenso, y el tercero, aunque se hace un pelín lento (y lo he tenido que leer en inglés), tiene un final espectacular, muy emotivo. De hecho, creo que no he llorado nunca antes tanto con un libro (ni con ninguna película). No os asustéis, no se llora por pena, sino de emoción, de cariño… ¡porque todo es tan bonito!

Por lo que he visto por el ciberespacio, muchas personas consideran esta trilogía como el sancta sanctorum de la histórica romántica. Sin embargo, no lo encasillaría en un libro simplemente para mujeres. No sé hasta qué punto es un libro históricamente preciso, ni me preocupa, la verdad. La narración de Simons te cala bien hondo. No sólo son sus descripciones, tan delicadas; los libros en sí son muy poéticos y sensitivos. Además, en contraposición a la historia de amor -tan intensa- Simons se defiende muy bien desarrollando temas no tan agradables como la guerra, el hambre o la posguerra, situando sus narraciones tanto en la Unión Soviética, como en los Estados Unidos de la posguerra o en el propio Vietnam. Sus personajes son increíblemente redondos, complejos, capaces de lo mejor pero también de lo peor.

Además de una película en proyecto, existe una secuela y la precuela, aunque no están publicadas en español. De hecho, el tercer libro, El Jardín de Verano, no está disponible todavía en español, aunque hay prevista una reedición en junio.

Muchas sois la que me decís que os fiáis a ciegas de lo que recomiendo, que esperáis mis reseñas para empezar a leer: ¡pues esta trilogía hay que leerla, chicas! Y que los chicos también se animen, que hay mucha batalla y mucha pistola. ¡Aventura y amor a granel!

Por cierto, Alexander Barrington es probable que entre en el ranking de mis personajes masculinos favoritos. ¡Ya me contaréis qué opináis de él!