Desde hace bastante tiempo, tengo muchísimas ganas de hablaros sobre unos libros maravillosos, sobre una saga espectacular desde mi punto de vista: La serie Outlander de Diana Gabaldon.  La verdad es que me hubiera gustado, como en la mayoría de los casos, comentarla con vosotros una vez hubiera leído todos los libros que la componen, por lo menos los publicados, sin embargo, no ha podido ser así. A medida que avanza la serie, la señora Gabaldon se explaya más en sus entregas, y las hace mucho más “profundas”.  Yo últimamente prefiero los libros más bien ligeritos, y en vistas de que no sé cuándo terminaré de leerlos, he decidido, por lo menos, comentar los que ya llevo leídos.

Por eso, por favor, los que habéis leído todas las entregas: no os volváis locos porque faltan libros en los señalados más arriba; yo he incluido sólo los que ya he leído. En la medida en que vaya acabando los demás, añadiré nuevas reseñas.

Si os soy realmente sincera, hago esta excepción (es decir, comentar una saga/serie sin haber leído todos sus libros, y queriendo leerlos en un futuro) simplemente en honor a Jamie Fraser, perdón, en honor a James Alexander Malcom Mackenzie Fraser, hablemos con propiedad. Si sois asíduos a este blog, sabréis que lo nombro amenudo, como uno de mis personajes favoritos. Sin embargo, al igual que he comentado libros donde aparece el Señor Darcy o Eric Northman, siempre era consciente de que nunca os había explicado quién es Jamie Fraser y por qué me gusta tanto. Os adelantaré que es un personaje arrebatador.

Todo el mundo coincide en que la serie Outlander es dificilmente clasificable, ya que auna romance, historia, aventuras y ciencia ficción. Por favor, no os asustéis con esto último, que me voy a explicar ahora mismo. Claire Randall, felizmente casada, ciudadana británica y nacida en el siglo XX, al entrar en contacto con unas misteriosas piedras, viaja al pasado, concretamente, a la Escocia de 1734. En su extraño viaje, además de a muchos personajes interesantes, conoce al cautivador James Fraser, un highlander estupedísimo. El tema de la ciencia ficción es simplemente por el hecho de que la buena mujer viaja al pasado; no hay ovnis ni pistolas láser… por el momento.

A lo largo de las diferentes entregas de la serie, Gabaldon nos conduce desde la férrea sociedad de los clanes escoceses, a la sofisticada corte francesa, al caribe, e incluso a una Norteamérica a punto de dejar de ser colonia inglesa. A priori, os parecerá un poco surrealista que los personajes puedan vivir tantas experiencias en una simple vida. Sin embargo, los libros de Gabaldon hay que enfocarlos muy desde el punto de vista de la aventura: pasa todo lo que tiene que pasar, para que no nos perdamos nada de cada época o sociedad.

El primero libro es maravilloso. Con sinceridad, creo que todo el mundo debería leer, al menos una vez, Extranjera. El resto de la saga es fenomenal también, por lo menos lo que he leído, pero con rotundidad el primero es el mejor. Es uno de esos libros que te pellizcan el corazón, y que recuerdas con ternura tiempo atrás de haberlo terminado. Para mi gusto, a medida que avanza la saga, la señora Gabaldon va abandonando el sensacionalismo de sus primeras novelas, el carácter romántico y la propia aventura, para centrarse en aspectos históricos, geopolíticos, e incluso costumbristas que provocan que decaíga el ritmo de lectura. La verdad es que, a partir del cuarto, sus libros se hacen un poco cuesta arriba, y aunque se hagan un poco pesados, irremediablemente sigues leyendo. ¿Como es posible?, preguntaréis. ¡Por que en ellos sale James Fraser! ¡Cómo no!

A lo largo y ancho de mis lecturas, un personaje masculino determinado suele llamar mi atención por diferentes motivos. Me enganché a Fitzwilliam Darcy por la increíble ternura debajo de su intachable fachada, a Eric Northman por su oscuridad y sus propensión a quitarse la ropa, y sin embargo con Jamie Fraser es diferente. Tenéis que entender que lo conocemos, en el primer libro de la serie, cuando apenas ha salido de la adolescencia. En el quinto libro, donde yo me he quedado, Jamie casi roza la cincuentena, y sigue siendo igual de estimulante. A veces, en las novelas, conoces a los personajes en plena juventud, en el momento más álgido de sus vidas. Normalmente, los autores dejan de hablarnos de ellos a partir de cierto punto; muchas veces no los vemos crecer, envejecer… No nos dejan saber cómo continuaron sus vidas la mayoría de las veces. Sin embargo, en el caso de la serie Outlander, en el caso de Fraser, es totalmente diferente, y es maravilloso, aunque extraño. Es raro que te agrade un tipo que, aunque totalmente imaginario, tiene casi la edad de tu padre.

El atractivo de Fraser, a diferencia de otros casos, no se basa en su fortuna, en su agraciado físico o en un carácter enrevesado. Él es un hombre sencillo, con un amor muy desarrollado por su tierra (Escocia) y su familia. Y sin embargo… es divino. Para conocerlo, y para comprenderme, tendréis que leer, por lo menos el primero, ¡no os defraudará!