Hoy parece que, para este Ojo Lector, se han abierto las puertas del cielo. En primer lugar, tengo que admitir que me ha encantado el nuevo libro de Noelia Amarillo, Quédate a mi lado, del que más tarde os hablaré largo y tendido, y, en segundo lugar, porque parece que por fin le han dado un toque al diseñador de las cubiertas de los libros de la escritora madrileña. Parece se han dado cuenta de que esas portadas hacían más daño que bien, y muestra de ello es que el libro de Noelia se encuentra entre los más descargados en muchas librerías online. Bien es cierto que puedes conseguirlo por algo menos de 3 euros, mas que nada porque el libro es relativamente corto, y ese el único defecto que le he encontrado: se hace corto, me hubiera gustado que todo se dilatara algo más.

La verdad es que hasta hace poco no sabíamos mucho de Noelia Amarillo. Siempre tuve en la consciencia de que era una escritora amateur que compaginaba su trabajo con escritos cotidianos bastante subiditos de tono. No obstante, ver este último libro desde hace algunos días entre los descados en la Fnac, me ha hecho pensar que es posible que dentro de poco arrase España el Fenómeno Amarillo, y, con esperanza, que se reediten sus libros y sustituyan sus portadas por unas de mejor calidad. Quizás, así, el fenónemo se convierta en huracán. Quién sabe…

Después de leer Quédate a mi lado pienso que a Amarillo le ha pasado lo mismo que le sucedió a Chambao hace, más o menos, una década: se ha comercializado. A diferencia del grupo musical, que bajó su calidad considerablemente para poder meterse en las listas de los Cuarenta Principales, en el caso de la escritora ha supuesto algo positivo. Quédate a mi lado es un libro íntimo, solidario, casi espiritual… una bella fábula, un cuento de Navidad… Por otra parte, aunque el componente picante está presente, bien es cierto que no se convierte en algo central: nada de puticlubs, ni posturas arriesgadas. En el libro, dominan los sentimientos, los personajes son más humanos que en otros casos, los problemas son más reales, más arraigados…

Indiscutiblemente, el personaje más destacado es Jared, y, a diferencia de lo que ocurre en la mayor parte de los casos, no lo es por ser guapo, buen amante o rico. Su condición de sin techo, particularmente, me ha interesado más que su historia de amor. La redención del personaje, que Amarillo ha dotado magníficamente de humanidad, es la verdadero motor de la obra, por lo que no hay que perdérselo.

Por criticar un poco, la escritora sigue dejándome la impresión de que escribe más por oídas que por vivencias propias, no obstante, con este libro ha subido bastante en lo que respecta a mi opinión general sobre ella… Por lo tanto, haremos un poco la vista gorda.