Antes que nada, creo que os debo una disculpa. Sí, he estado un poco off. Seguro que muchas os habréis olvidado de mí, otras estoy segura de que no (Sí, Idaira, sigo viva!). Por supuesto, espero que ninguna se haya decepcionado demasiado…

Supongo que no se puede estar al 100% siempre para todo. El año pasado me metí entre pecho y espalda nada más (ni menos) que la friolera de 86 libros… Sabía que tarde o temprano llegaría el momento de parar, y  llegó… Por decirlo de una manera más o menos directa, se me quitaron las ganas de leer. También, y esto ya son cuestiones más personales, tengo que decir que durante estos meses he tenido el cerebelo repleto de otras historias que tampoco me permitían concentrarme demasiado en otros asuntos. Además, desde principios de año, y esto es una cuestión más de “bloguera”, empecé a tomarme esto de escribir reseñas como algo sensiblemente diferente a lo que venía haciendo. Más que como un hobby, más que como una lista comentada de lecturas… empecé a verlo como algo más profesional. Sin embargo, creo que ha sido cuanto menos un error. No puedo obligarme a leer. No puedo darle la espalda a lo que siempre os he aconsejado: “Si un libro no os gusta, dejadlo!“, ¿recordáis? Durante estos primeros meses de 2014, he intentado leer libros que, desde la primera hoja. sabría que no me gustarían, y he intentado forzar las cosas. El resultado ya lo conocéis: casi 4 meses de sequía lectora.

No lo volveré a consentir. Ya no es tanto abandonar un poco este blog: ¡¡Es que es perjudial para mí!! Mi cerebro necesita una vía de escape.

Pues bien, hasta hace unos días vívia en la mayor desidia lectora conocida. Me sentía muy frustrada. De hecho, el Kindle se quedó sin batería sin haberlo usado en semanas. Y, entonces, en una publicación de Facebook, descubrí Primera temporada de Enric Pardo, y sentí una especie de conexión. La verdad es que ni la portada es superinnovadora, ni sabía quién era el tal Enric, ni sabía muy bien de qué iba su libro… Supongo que fue como una especie de flechazo, algo totalmente irracional, pero que de vez en cuando pasa. Así que decidí seguir mi instinto. Resultado: mi sequía lectora terminó y, la verdad, mi estado de ánimo ha mejorado… Bastante.

Primera temporada es un libro que, en líneas generales, me ha gustado. A ver, le estaré eternamente agradecida por haberme sacado del pozo (que ni el de Murakami) en el que me encontraba metida. Tendría que leerme su novela anterior, Todas las chicas besan con los ojos cerrados, pero creo que, por lo general, Pardo se inspira un poco en Nick Hornby y en el tipo de novelas que este escribe. Para entendernos, Nick Hornby es a los hombres, lo que a nosotras Marian Keyes.

Según Wikipedia: “Sus novelas se caracterizan por el tratamiento de las relaciones humanas, de una manera realista pero tierna. Sus protagonistas son antihéroes, desde el punto de vista de que son en cierto grado, algo mezquinos, cobardes y egoístas, aunque sean buenas personas.”

Suyas son novelas como Alta fidelidad, cuyo protagonista, en su adaptación al cine, fue interpretado por John Cusack (Grande! Os recomiendo la peli). Como en aquella novela, el protagonista de Primera temporada también es un poco neurótico y le encanta hacer lista de cosas. Cliff, el prota de la novela de Enric Pardo, a diferencia de Rob, el prota de la de Hornby, está obsesionado con las series de televisión, pero está igual de jodido en lo referente a mujeres y su vida es un auténtico caos.

Supongo que al igual que las novelas de Hornby, Primera temporada está un poco enfocada al público masculino. En el caso de Pardo, a un público masculino un tanto “moderno” y hipster, pero masculino al fin y al cabo: hay protagonistas que molan pero que, a la vez, son totalmente incapaces de tener una relación amorosa con una mujer real; hay series de televisión; hay ídolos masculinos de toda la vida; hay chicas guapas; hay coca y fiestas; complejos de Edipo y todas esas cosas que suelen trastornar la vida de cualquier varón que se tercie. Sin embargo, a diferencia de los libros de Keyes, que quizás yo nunca recomendaría a ningún chico, es un libro que cualquier chica podría leer. Es totalmente asequible y lo pasaréis bien. No es que sea un libro con dosis de humor (como es el caso de los de Keyes) pero sí que es verdad que muchas veces no está del todo mal ver el mundo desde el punto de vista masculino, ¿verdad?

Particularmente, en el libro hay ciertas cosas que se podría haber ahorrado el autor: Expresiones un tanto pasadas de rosca, referencias a hechos un tanto populistas y que no vienen a cuento, en algunos momentos el libro se vuelve un tanto facilón (más de lo normal, quiero decir)… Por otro lado hay muchísimas referencias a series y guionistas de televisión, pero creo que es algo que no está del todo explotado como debería. No te crea la necesidad de ver esas series. El protagonista narra al lector muchos de estos aspectos desde el punto de vista del que lo hace a una persona que sabe de qué va el asunto. Bien es cierto que no hay ningún tipo de spoiler (se agradece) pero tampoco llega a intrigarte saber más de esas series. A diferencia de otros libros de esta índole: no crea nuevas aficiones. Son referencias que están ahí, que sirven para dar forma y empaque al libro, pero que no llegan a calar en el lector. Por lo menos no en mí.

En cualquier caso, creo que es un libro muy refrescante para ahora; que llega el verano. Además, no he podido averiguar nada al respecto, pero tiene toda la pinta de que tiene segunda parte . ¿Qué? ¿Os animáis?