Como seguro que ya sabéis, siempre me he declarado muy fan de Marian Keyes. Gracias a ella, descubrí la chick-lit, un género que me fascina y que es capaz de aunar muchos aspectos que suelen tener bastante éxito conmigo: el humor, el amor, las cosas de chicas y algún que otro dramón. Tengo — y creo que siempre tendré — un gran recuerdo de las novelas de Keyes. Siempre suelo usarlas para comparar, como el súmmum de las novelas de su estilo, porque en chick-lit, la verdad es que no creo que haya nada mejor. Recuerdo que incluso, para mi, sus libros eran terapéuticos. Si la vida me daba algún tipo de revés, sobre todo amoroso, recurría a ellas para reponerme, y funcionaba. ¡Anda que no! Sus historias me hacían pensar que no era el único bicho raro sobre la faz de la tierra, que había gente que lo pasaba igual o incluso peor que yo, que de todo se sale y que, por supuesto, no hay que perder la esperanza en el amor. Además, me reía muchísimo con sus novelas. ¡Mogollón! Creo que nunca me he reído tanto como con sus libros…

Sin embargo, todas las historias de amor tienen sus tira y afloja. La mía con Keyes tuvo un punto de inflexión en forma de libro, llamado La estrella más brillante, que la verdad no sé si era bueno o malo porque no pude pasar de las primeras páginas. A partir de aquella novela, dejé un poco de lado a la autora, y hasta hoy…

Hace algunas semanas me enteré de que la publicación de Mi vida: instrucciones de uso era inminente y, aunque en un principio lo dejé un poco al margen, ya que no se trata de una novela sino de un compendio de artículos y reflexiones de la autora, tras ofrecérseme la oportunidad de leerlo, no pude decir que no. La verdad es que no me arrepiento. Mi vida: instrucciones de uso es un libro no solo pensado para las fans de Keyes (no creo que tenga mucho sentido que lo leas si no has catado nada de la autora). También sirve, muy mucho, para reconciliarte con ella. Para las que no sabíamos que la autora era una especie de influencer — aunque pensándolo en serio tampoco es tan descabellado — este libro supone conocer a la autora desde un punto de vista más íntimo, ya que, mediante esta selección de artículos, ella misma nos confiesa sus fobias, sus adicciones, sus penas… Todo sin filtros de Instagram, y con la sencillez y desparpajo que siempre hemos encontrado en sus novelas.  Es el universo Keyes pero en primera persona; divertido, frívolo, pero también increíblemente imperfecto, como nos pasa a todas con nuestras vidas.

Aunque, por razones obvias, he tenido que leerlo de seguido, creo que Mi vida: instrucciones de uso es un libro para leer poco a poco. Al fin y al cabo, se trata de artículos que se han ido publicando a lo largo del tiempo, ¿no? No tiene m mucho sentido leerlos todo de corrido. A ver que no se me ofenda nadie, ni la editorial, ni la autora (Hi! Marian!), con lo que voy a decir, pero la verdad es que es un libro genial para tener en el baño. ¡Por favor! ¡Que no estoy diciendo que el libro haya que tirarlo por el wáter ni mucho menos! Yo suelo leer cuando voy al baño. ¡Sí! ¡Voy al baño! ¡Como tú! ¡No es una ordinariez! Es algo muy natural… No os escandalicéis que todas hemos leído Cincuenta sombras de Grey y todavía no hemos ido al infierno. Cuando voy al baño, me gusta leer algo. Mi madre dice que de pequeña me llevaba la guía telefónica, para que os hagáis una idea de cómo estaba la cosa en mi casa en cuanto a libros. El caso es que ya estoy tan acostumbrada a hacerlo que, si no tengo un libro a mano, tiro de la etiqueta del champú o del desodorante, y las leo en inglés, en portugués y en francés… Así que, por mi salud, procuro tener una lectura ligera siempre en las inmediaciones. Por ejemplo, durante mucho tiempo fue un libro de viñetas de Maitena, que leía y releía sin parar… Creo que Mi vida: instrucciones de uso también es el libro perfecto para estos casos: los capítulos son cortos, los temas diversos,… se os hará totalmente liviano el leerlo poco a poco, no os saturará, y como no existe mucho hilo argumental no os perderéis nada si algún día no estáis muy por la labor de retomarlo. Aunque espero y os deseo que seáis superregulares. Es uno de los grandes dones que la vida puede darte…

Bueno, dejo de escandalizar… Conclusión. Mi vida: instrucciones de uso es un libro genial para todas a las que os gusta Marian Keyes; te permite conocer más a la autora, saber que lo que cuenta en sus libros tiene un poco de base en la realidad, y que sigue siendo increíblemente divertida y cercana. A lo mejor los temas sobre los que trata no están demasiado en sintonía contigo, pero la forma en que los trata es tan guay que te engancha sin remedio. También, como os dije, es un libro que te permite reconciliarte con la autora. Después de haberlo leído y descubrir que el 2015 publicó un nuevo libro, Mi karma y yo, te entran ganas de volver a leerla e, inevitablemente, volver a disfrutarla. Así que, próximamente, igual tenéis una nueva reseña de la gran Marian Keyes.