Aunque parezca un libro facilón, y en gran medida lo es, no creáis que no me está costando escribir la reseña de Highlander tenías que ser de Laura Nuño. Hay detalles de la novela que me encantan, y, sin embargo, hay otros que me dan un tanto de dentera. ¡Y le he dado cuatro estrellas! Aunque esto es, más que nada, por el ritmo de la novela, que una vez que la empiezas no puedes parar hasta acabarla. ¡Menos mal que es corta!

Lo que más me ha gustado de Highlander tenías que ser es… pues eso, los highlanders. Igual que me declaro fan incondicional de los stetson, no me puedo resistir ante un kilt bien llevado. Babeo. Literal. ¿Quién me iba a decir que una falda escocesa sería el atuendo más másculino y erotico-festivo del mundo?

Todo empezó con el marravilloso James Fraser de la Saga Outlander. En los libros ya me volvía loca, y lo imaginaba con la cara de Gerard Butler -que vaya también cómo está el señor-, y ahora lo imagino, con gran placer, en las carnes de Sam Heughan – que vaya carnes y qué buen casting- el protagonista de la serie de televisión. ¡Qué me gustan los highlanders!

También creo que le gustan a Laura Nuño, y que ha leído unos cuantos de libros sobre ellos. Highlander tenías que ser es una novela escrita especialmente para personas que se pirran por todo lo escocés, por los pelirrojos buenorros, por los torsos anchos y las pantorrillas musculosas, y porque les susurren sassenach muy cerca del oído en mitad de la noche. Así, que si te mueres por James Fraser, en partircular, o por los highlanders, en general, te dará cierto gustirrinín leer este libro. ¡Mucho gustirrinín! Además Nuño es bastante “creativa” a la hora de hilvanar situaciones super sexys y tremendamente sugerentes.

Y lo mejor: ¡Engancha mogollón! En las manos, me ha durado horas. Horas frenéticas de lectura, porque no puedes parar de leer. Creo que es el gran aliciente de la novela. Aunque la historia sea facilona, y a veces absurda, a más no poder, te enganchas sin remedio. ¡Ni yo me lo explico! Supongo que, en parte, esto es debido a que en la novela se suceden situaciones que a toda chica le gustaría experimentar. De esas en las que te mueres de risa (y de un poquito de vergüenza) con lo que lees. Y porque el protagonista está como un tren, y porque al principio es obstuso como el que más, y porque lleva kilt... Muy importante eso del kilt, creedme.

¿Qué no me ha gustado? Os preguntaréis. Pues la protagonista. Es una loca descerebrada y bastante cateta, la verdad. Aunque no llega al nivel de “petardez” de las protagonistas de las novelas de Megan Maxwell, por ejemplo, no se queda muy atrás. No es muy estable. Como personaje, está mal desarrollada y, desde luego, entiende bastante poco de fútbol. Como está tan tarada, se saca de la manga situaciones terriblemente absurdas y fuera de contexto. Mientras que el protagonista, el highlander buenorro, parece sacado de otra época por lo maduro, ella parece que tiene quince años, mal llevados… Pero, en fin, me ha hecho pasar muy buena y adictiva tarde. Hay protagonistas que ni eso.

¿Qué haréis vosotxs? ¿Le daréis una oportunidad?