El libro que hoy os traigo es, posiblemente, una de las grandes sensaciones literarias de este año: Harry Potter y el legado maldito, la octava historia de Harry Potter (o del universo Harry Potter). Todo un must para aquellos que hemos crecido y disfrutado con la fascinante saga de J.K. Rowling, y que yo empecé con auténtico miedo.

¡¡¿Por qué?!! Os preguntaréis.Por un lado, porque este Harry Potter y el legado maldito debía superar un listón muy muy alto. Sé que me hago bastante pesada, pero me voy a tener que a repetir. Si me leéis con asiduidad, sabréis que siempre suelo encumbrar a la saga de J.K. Rowling como una de las pocas — si no la única — que, aún siendo extensa y haber tardado años en culminar, ha sabido satisfacerme por completo. Es, sin duda, el mejor ejemplo de GRAN FINAL que se me viene a la cabeza. De hecho, recuerdo lo bien que me sentía cuando terminé, una madrugada de verano, el último de los libros; lo realmente bien que me parecía cómo había atado todos los cabos la autora y el buen trabajo que me parecía que ésta había hecho. Por lo tanto, sacar a la luz un nuevo libro (u obra de teatro) era, realmente, algo que suponía una gran responsabilidad por parte de todos (escritores y lectores).

A mi, particularmente, me daba mucho respeto. Me exponía a fastidiar el dulce final que había supuesto para mí la última novela. De esta forma, si me encontraba con un libro malo, o que no me satisficiera, podría haberse ido todo al traste. Además, os confesaré que no he vuelto a leer nada de Rowling por esto mismo. Tampoco leí Animales fantásticos y dónde encontrarlos; de hecho, no he visto ni la peli.

Por otro lado, a este gran respeto que sentía hacia esta nueva incorporación a mi mundo Potter, también se le unía las desiguales críticas que he leído y escuchado por ahí acerca del libro. Parece que nadie se pone conforme; no hay una opinión unánime al respeto. A muchos les encanta. A muchos también les horroriza. Muy pocos se quedan indiferentes… Conociéndome como me conozco, sabía que me encantaría o me horrorizaría… No soy una chica de grises, ya me conocéis. O blanco o negro.

Así que, cuando el otro día mi novio se presentó con el libro debajo del brazo, supe que no podía posponer más meterle mano y acabar con la incógnita. Confieso que me desencantó que la edición no fuera del estilo de las anteriores de Salamandra — yo ya le tenía el sitio reservado junto a sus hermanos harripoteros — y me dio un poco de miedo que el libro en sí no estuviera escrito por J.K. Rowling, aunque esta aparezca en la portada, junto a dos personas más.

Supongo que lo sabréis, pero yo os lo cuento igual, por si hay algún despistadillo. Harry Potter y el legado maldito ES una historia original de J.K. Rowling, aunque se ha concebido para el teatro. El libro contiene el texto íntegro de dicha obra, cuya adaptación ha hecho el tal Jack Thorne. No me ha quedado del todo claro, pero todo indica que el tal Thorne, Rowling y el tercero en discordia, John Tiffany, un día, de cañas, pensaron en escribir una obra de teatro basada en el universo Harry Potter. Se pusieron manos a la obra, trabajaron los tres sobre la historia y luego Thorne le dio forma y escribió el guión. Lo de las cañas, obviamente, es cosa mía.

El caso es que la gente está un poco que trina porque el libro no está escrito, como el resto, por Rowling. De hecho, piensan que, por ser de ella, está peor escrito, que no ahonda en la psicología de los personajes lo conveniente y que parece una especie de fanfic más. Sobre esto último, lo tengo bastante claro. Si efectivamente es fanfic, me declaro fan de todo lo que pueda considerarse fanfic de Harry Potter; es más, me abro como una rosa a todo lo que me quieran contar sobre el tema. ¿Sobre el resto de críticas? Bueno, supongo que hay que tener muy en cuenta que Harry Potter y el legado maldito no es una novela en sí, es una obra de teatro guionizada, por lo tanto, es normal que no haya descripciones y no se ahonde en los personajes demasiado. Por otra parte, y sinceramente, no creo que sea algo necesario.

Harry Potter y el legado maldito es un libro para fans. Simple y llanamente. Está escrito para nosotros: los que hemos leído todos los libros, nos hemos visto las pelis y echamos de menos a Harry y su mundo. Podríamos decir que esta octava historia satisface nuestro morbo insaciable por conocer más; también posibilita que grandes personajes puedan llegar a despedirse de manera más adecuada o que, incluso, se arreglen algunos asuntillos entre ellos. ¡Poco más! Sería impensable que alguien que no ha leído la saga lea este libro. Si fuera el caso, entendería las críticas sobre profundidades que se gastan más de uno.

No obstante, hay que reconocer que la historia es muy sencilla y, hasta cierto punto, previsible. Sin embargo, ¿os vale si os digo que me da un poco igual la historia? A ver, no me da igual, pero como fanática, sinceramente, valoro otros puntos muchísimo más: saber qué fue de Harry, de Hermión y de Ron, o descubrirme encariñándome automáticamente con sus hijos. Para mí, ha sido algo así como llegar a casa. Por eso, no entiendo a todos esos que notan diferencias entre los libros-escritos-de-pe-a-pa-por-Rowling y este último. Si bien no han sido escritos por la autora, estoy segurísima que han sido supervisados y seguidos muy de cerca por ella, para que los personajes, la historia y el mundo mágico no pierdan ni un ápice de su encanto. Para mi, de hecho, no lo pierden.

Como os habréis dado cuenta, a mí me ha encantado. Lo he leído en menos de un día y le he dado cuatro estrellas simplemente por eso, porque me ha durado muy poco. Ha sido un sueño que ha durado poquísimo…

¿Que más os puedo decir? Si sois fans de Harry Potter, debéis leerlo. Por favor, no seáis cerrados de mente y valorad que os encontráis ante un género diferente que tiene sus carencias pero también sus cosa buenas. Si os gusta, muy probablemente disfrutaréis con este otro libro.

Por ultimo, solo os diré: ¡¡soy muy fan de Scorpius Malfoy!! (¿!Quién me lo iba a decir!?)