Mientras escribo estas primeras líneas, no hago más que preguntarme quién sería la mente preclara que asociaría la portada que veis a la izquierda con la novela que hoy voy a comentar. A simple vista, si os encontráis ante esta aberración en vuestra librería habitual, catalogaréis al libro de Noelia Amarillo de una novela tipo Corin Tellado, Barbara Wood o similar. Comprendería que no la tocáseis ni con un palo. Pensaríais que, posiblemente, trataría de una mujer entrada en la cuarentena, rica y adicta a la laca que se enamora, perdidamente además, de su profesor de tenis, que casualmente se llamará Maximillian… Nada más que por esta razón, debería haber una ley universal que prohibiera a cualquiera-que-se-preste a decidir sobre la portada de un libro.

Para muestra un botón. Leed, si no lo habéis hecho ya, el resumen del libro que hay más arriba. ¿Dónde está C3PO, Drácula o Halloween? ¿Pega esta portada con esa descripción? Muchas personas deberían abandonar el alcohol, para siempre.

Veamos. Falsas Apariencias es, inminentemente, una novela de amor, pero desde luego no a la antigua usanza. Es decir, hay un chico y una chica. Punto. Por lo demás, es una novela que se me ha entojado encantadora, tierna, entretenida y natural.

Aunque muchas personas la tacharían de novela érotica, bien es cierto que, aunque el componente erótico-festivo nunca falta, es inminentemente una novela romántica. Lo que la hace diferente es ese carácter natural, de barrio, que hace al lector comprender que no está viviendo en Los Mundos de Yupi del país del sexo y del amor, y que cualquier historia de este tipo puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, incluido, Alcorcón, por supuesto. La protagonista trabaja en una cristalería, tiene un piso de vpo y es un tanto freaky. ¿Existen mejores mimbres para tramar una historia de amor diferente? En este sentido, Noelia Amarillo nos sumerge en una novela made-in-spain, donde todo tiene cabida: la soledad, las segundas oportunidades, Starwars, el buen sexo con amor, la amistad y la superación personal.

Personalmente, os lo recomiendo mucho. Eso sí, abstenganse recatadas.