Hace bastante poco, os hablaba de la grip lit, un subgénero de la novela de suspense y misterio que, hasta la aparición de En un bosque muy oscuro de Ruth Ware, no sabía ni que existía. El libro de Ruth Ware está muy en la línea de novelas como La chica del tren, La pareja de al lado o Maldad latente, en las que, a diferencia de lo que suele ocurrir habitualmente en los thrillers, es la mujer la que tiene todo el protagonismo. Sin duda, una nueva vuelta de tuerca al género de misterio que quizás venga encaminada a hacerlo más accesible al público femenino que, por lo general, no se caracterizaba por ser muy afín.

Arenas movedizas de Malin Persson Giolito también está muy en la línea de estas novelas que hemos comentado, por lo que también podría ser encuadrada dentro de la grip lit. La protagonista es una chica de clase alta que espera la resolución de un juicio que la declarará culpable o inocente de un delito que conmovió profundamente a la sociedad sueca. En lo que respecta a su género, la novela ha sido elegida como la mejor del año en Suecia, y la verdad es que, ante todo, la novela es bastante interesante y original.

En primer lugar, por el punto de vista desde el que se narra. Como no soy una entendida en la materia, no puedo decir que no se haya hecho antes, pero me ha parecido muy original que la protagonista narre todo a toro pasado, una vez cometido el crimen, y, sobre todo, que lo haga desde la cárcel, viviendo con ella, desde primera línea, el juicio al completo. Es curioso, porque siempre es al revés, ¿no? Se comete un crimen, hay una investigación, se coge al malo y ¡para la cárcel!. Algunas novelas ni siquiera se paran a desarrollar cómo fue la detención, qué pasó con el asesino en la cárcel, qué ocurrió en el juicio y, sobre todo, si este fue o no declarado culpable. A ver, cuando se coge al malo en una novela de misterio o en un thriller, se entiende que este es culpable, claro, pero, ¿qué pasa si en el juicio no hay pruebas suficientes? ¿qué pasa si al final, por una argucia legal, se salva? ¿qué pasa si, contra todo pronóstico, era inocente? Es como el HEA de las novelas de amor. Vivieron felices para siempre (Happy Ever After). Sin embargo, ahí tenemos el proyecto Fallen Princesses de Dina Goldstein, donde, al final, Blancanieves acaba de ama de casa estresada, mientras su guapo marido, el príncipe, ve la tele impasible, o donde La Cenicienta termina dándose a la bebida. Y es que, lo que hay tras el final, es algo que la mayoría no queremos ver pero que no por ello no sigue estando ahí…

El caso es que, el propio hecho de que la narración se realice a posteriori ayuda a que salgan a la luz temas bastante interesantes que, por otra parte, tampoco tienen mucho que ver con los tratados en la novela de misterio o de suspense tradicional. Arenas movedizas es una novela de misterio donde, desde la primera y hasta la última página, el lector intenta averiguar qué narices fue lo que le ocurrió a Maja Norbert, la protagonista, recluida en una cárcel provisional a la espera de juicio. Sin embargo, al mismo tiempo es un libro en el que se hablan de otros muchos temas que a mi me han parecido mucho más importantes que el principal. Se habla de racismo, de racismo en países que parece que lo dejaron atrás hace miles de años. Viviendo como vivo en una país pobre de la Unión Europea, la imagen que una persona como yo puede tener de Suecia es la de, sin duda, un país avanzado donde la calidad de vida y la prosperidad campan a sus anchas. Sin embargo, como dice mi abuela, en todos sitios cuecen habas, y nadie se salva de los viejos miedos de siempre. El pánico a la inmigración, el racismo teñido de compasión, son elementos que se abordan en la novela de Malin Persson Giolito, así como la bidireccionalidad del mismo: el racismo del rico hacia el pobre, pero también el odio del pobre hacia todo lo que el rico es y representa.

Por otro lado, es interesante como se trata el tema de la culpabilidad o la inocencia, y como se diferencia entre la que te adjudican jueces y tribunales y las que te adjudicas tú mismo. Arenas movedizas es una especie de acto de contrición, como nos enseñaban en las clases de religión, donde la protagonista, además de contarnos todo lo que ocurrió, se analiza, se reconcilia consigo misma y se perdona.

Sin embargo, aunque he de reconocer que algunos conceptos como los que anteriormente he mencionado no están nada mal y potencian muy mucho la historia, y a pesar de que valoro el enfoque innovador que Malin Persson Giolito le otorga a la novela, admito que el libro no ha llegado a calarme. Me ha parecido bastante exasperante. Ya sé que el valor de la novela está precisamente en eso; en que no sabes nada de inicio y en que te vas enterando poquito a poquito de lo que ha pasado. Sin embargo, me ha parecido todo demasiado lento, demasiado reflexivo para mí. Supongo que habrá gente que le encantará todo eso… Yo reconozco que no tengo paciencia, y, de hecho, en algunos momentos me llegaba a enfadar y algunas veces incluso pensé en claudicar… Aunque, por otra parte, también te das cuenta, cuando llegas al final, de que si Malin Persson Giolito no lo hubiera ido haciendo así, — es decir, desgranando poco a poco la historia —, ésta en sí hubiera sido increíblemente decepcionante

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En conclusión, Arenas movedizas de Malin Persson Giolito es una novela de misterio creativa y original que, bajo mi punto, tiene más valor por los temas secundarios que trata que por la propia historia misterio. Un pelín exasperante, reconozco que me ha sacado un poco de quicio, aunque admito también que mantiene las expectativas hasta la última página. ¿Le daréis una oportunidad? Si es así, os aconsejo que os arméis de paciencia porque la vais a necesitar…