No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas (la película)

Hace algunos días por fin tuve la oportunidad de ver No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, la película basada en el primer libro de Laura Norton, que tiene el mismo título, y que analizamos hace algún tiempo en el blog. Cuando terminé, tuve muchísimas ganas de comentar algo por Facebook, o Twitter… Bueno, por Twitter no, que el espacio es escaso, pero sí que tuve la necesidad de intercambiar impresiones, saber si os pareció mejor o peor que el libro, si os molaron los actores… En fin, si os gustó en definitiva. El caso es que yo tenía tanto que contar que me dije: ¡Leñe! ¿Por qué no escribo un artículo hablando de lo que me ha parecido la película? Es más, ¿por qué no escribo de vez en cuando algún que otro artículo sobre adaptaciones al cine de los libros que reseño? A ver, sin ningún tipo de obligación, y además no hace daño a nadie.  La verdad es que no sé ni cómo se me dará… al fin y al cabo, lo mío son los libros, pero puedo intentarlo, ¿no?

Así que, bueno, si habéis llegado leyendo hasta aquí… ¡Felicidades! ¡Estáis a punto de leer la primera crítica cinematográfica de El Ojo Lector! ¡Ta Chaaaan! A agarrarse bien que, posiblemente, vienen curvas…

Sinopsis

La adaptación cinematográfica de la novela homónima de Laura Norton, uno de los mayores éxitos editoriales de los últimos años. Dirigida por María Ripoll y protagonizada por Verónica Echégui, Alex García, David Verdaguer, Alba Galocha, Cecilia Freire, Elvira Mínguez, y Jordi Sánchez.
A Sara le gusta planificar y quiere todo salga perfecto para la visita de su novio que lleva un año fuera. Pero una semana antes de su llegada, la vida de Sara, y su piso, se convierten en un caos. Sus padres al borde del divorcio y una hermana menor a punto de casarse con Aarón, un famoso cantante que resulta ser el amor de instituto de Sara.
¿Qué ha hecho mal para que el karma le devuelva todo esto?

Lo que me ha gustado

  • La protagonista.
    Recuerdo que la Sara del libro no me cayó demasiado bien. En cambio, la que interpreta Verónica Echégui me parece más tierna, y me gusta su modo de hablar taciturno y la voz tan bonita que tiene.
  • La estética de la película.
    Me han encantado los colores, los sombreros, las plumas, la ropa de los protagonistas…
  • El corte de pelo de la hermana de la prota.
    De hecho, la próxima vez que vea a mi peluquera se lo voy a pedir… ¡fijo!
  • Él, claro.
    Ya me había fijado yo en Alex García, pero, después de verlo en esta película, creo que estoy un poco enamoradisca de él… La verdad es que hablaba un poco raro — en plan estoy fumado o me faltan algunas neuronas — pero, claro, cuando lo ves sin camiseta, se te olvida cómo habla, cómo hablas tú y cómo huelen las nubes.

Lo que no me ha gustado

  • La música.
    Aunque tiene honrosas excepciones como ese Desorden de Maria Rodés, el resto, y sobre todo las que canta el propio Alex García, no me han gustado nada. A ver, no puedes ser tan guapísimo y encima cantar bien.
  • La adaptación del libro.
    Ya sabéis que yo no soy precisamente una fan ardiente del libro, sin embargo, no me ha hecho demasiada gracia la adaptación. Se saltan detalles relevantes como, por ejemplo, cómo llega ella a dedicarse a lo que se dedica. Además, todo pasa increíblemente rápido. Una se pregunta, ¿el espectador que no ha leído el libro entenderá algo de lo que aquí ocurre?
  • La propia historia de amor.
    Lamentablemente, esto venía ya mal de fábrica. No creáis que no esperaba que en la película se subsanara un poco la falta de peso de la relación amorosa de los protagonistas. No digo, ni mucho menos, que echara en falta algún que otro escarceo amoroso o alguna escena subidita de tono, pero me sigue pareciendo muy frío todo. [Ahora vienen spoilers] Está claro que Sara está terriblemente enamorada de Aarón — desde chiquitita, como dirían por aquí — pero lo que no está nada claro es que Aarón esté colgado de Sara. ¿Soy a la única que le parece que, solo una vez que la hermanísima lo deja, empieza este a tener sentimientos por su excuñada? ¿No os parece que Sara, la protagonista, termina siendo una especie de segundo plato? Y es que ni en la novela, ni en la película, hay nada que diga que Aarón estaba enamorado de Sara desde antes de que la otra lo dejara, y mucho menos desde que eran jovenzuelos…
  • No me he reído mucho.
    Tampoco es que me hubiera reído mucho con el libro, pero esperaba que una película donde participaba el gran Jordi Sánchez  me despertara alguna que otra carcajada. Pues no; no ha sido el caso.

Conclusiones

Como suele pasar en este tipo de casos, una vez más la película no supera al libro. Sin embargo, lamentablemente, tampoco en esta ocasión la novela supera a la película. Son tal para cual. Tanto película como libro, os harán pasar un buen rato, si, al final, decidís prestarles atención. Sin embargo, si no lo hacéis, tampoco os perdéis nada del otro mundo. Por cierto, sigo sin entender qué tiene que ver el título con la película o el libro…

¿Dónde conseguir la película?