¿Se puede leer cualquier cosa? Profesores vs Alumnos

Mi hermano, de 16 añitos, más guapo que un sol, me contó, hace algunos días, la siguiente situación en su instituto.

Su profesor de Literatura soprendió, a una de sus alumnas, leyendo, en el recreo, un libro de Federicco Moccia. No sé cuál era el título pero, sin duda, comprendo a la chica: estaría totalmente embebida por el libro y no podía esperar a llegar a casa para continuar leyéndolo. Comentario del profesor: “Ese libro es una auténtica basura. Hay que leer Literatura de verdad, como yo, que estoy, ahora con, “********” de Dostoyevski“. No me preguntéis cuál era el título, ya que me costó lo mío sacarle a mi hermano que el autor en cuestión era Fiódor Dostoyevski (para él, un escritor suizo con nombre muy similar al de Schopenhauer)

¿Creeis que es correcto el comentario del profesor? Entiendo que los libros de Moccia son demasiado populares, demasiado célebres entre chicas adolescentes, demasiado conocidos en las librerías. El tema quizás siempre sea demasiado banal y sentimental pero no considero que sean malos libros; no están al nivel de noveluchas ñoñas o extrarrosas (que, la verdad, también tienen un gran número de seguidoras).

Sinceramente, siempre me han fastidiado un poco los profesores de Literatura. Sobre todo, los de colegios e institutos. En mis tiempos, eran seres extraños, sin sexo, introvertidos y con bastante mala uva. Intentaban promover la lectura y nos criticaban duramente por no leer libros que no tuvieran ilustraciones en cada una de sus hojas. ¿Cuándo comprenderán que “El Conde Lucanor” o La Poesía del Siglo de Oro, no interesan a un adolescente y, mucho menos, a un niño? ¿Cuántos suspensos hemos sacado en Literatura intentando diferenciar entre una silva y una silva asonantada, sin saber ni siquiera de que iba el poema que estábamos analizando y, sinceramente, sin ninguna intención de saberlo?

A los chicos de ahora les gusta leer. ¡¡¡Pero no a Dostoyevski!! De hecho, me daría repelús ver entrar en casa, a mi hermano, con un ejemplar de “Crimen y Castigo” bajo el brazo. A ellos, les gusta los libros de Moccia o la Saga Crepúsculo. ¿Dónde está el problema? Mejor que lean lecturas para su edad a que no lean nada ¿no? Porque si se acostumbran a leer, ya sea cualquiera de estas novelas, como comics manga o la guía telefónica (si nos ponemos), seguro que, con el tiempo, leeran a Dostoyevki o incluso el  “Ulises” de Joyce, que aún ahora me sigue pareciendo un auténtico aburrimiento.

He dicho! Y a ver si dejan de darle plazas a profesores tan carcas.

¿Y vosotros qué pensais?